• 🌌 ¡Astreya Week ha comenzado!

    Celebra a nuestra mascota galáctica creando arte, historias o ideas inspiradas en ella.
    Participa del 25 al 31 de julio y gana premios estelares.
    ¡Súmate a la Astreya Week!

  • 🎉 ¡El Aniversario de Atlas ha llegado a su fin!

    🌟 Gracias por acompañarnos en esta celebración tan especial. Si participaste y aún no has recibido todos tus premios, puedes solicitarlos en el tema oficial del evento.
    ¡Reclama tus recompensas aquí!

  • 🏕️ ¡Campamento Literario de Julio en marcha!

    ✍️ Este mes escribimos sobre Resistencia. ¿Qué significa para ti?
    Participa en los retos semanales y deja fluir tus palabras.
    ¡Únete al Campamento aquí!

  • 🎯 ¡Misiones Imposibles!

    🔐 ¿Aceptas el desafío? Tus habilidades serán puestas a prueba en estas misiones especiales del foro.
    Ver misiones activas

  • 🎨 ¡Reto Artístico de Mayo sigue activo!

    🖌️ El arte no tiene fecha de caducidad. Tienes hasta el 31 de julio para compartir tu creación.
    ¡Participa con tu obra aquí!

One Shot (+18) Alas de hada [SuguSato]

Historia con contenido explicito
Fandom
Jujutsu Kaisen
Genero
  1. Romance
  2. Amistad
  3. Smut
  4. Fantasia
Clasificación
Explícito
Advertencias
Relaciones sexuales de manera explicita entre un hada y un humano.
Sinopsis
Suguru amaba los tatuajes que Satoru, su novio, rodeaban su espalda, sus brazos y parte de sus costados, de colores vividos que resaltaban sobre su blanca piel, hasta que en un momento de intimidad, Suguru se dio cuenta de que no eran simples tatuajes.
Mensajes
204
Puntos de reacción
91
Puntos
229
Llevaban saliendo años.

Eran novios en preparatoria y ahora estaban llenos de trabajo, Satoru entre tantas pasarelas no tenía mucho tiempo para estar con Suguru, y Suguru se tomaba mucho tiempo en sus diseños, sin ver la luz directa del sol para terminar la ropa.

Pero cuando Satoru volvió, las cosas se salieron un poco de control.

Nunca habían tenido intimidad, porque... Bueno, ninguno tenía experiencia y les daba un poco de miedo dar ese paso.

Pero ya no podían soportar esa sensación de constante atracción física, mucho menos si no se habían visto en más de cuatro meses.
(…)​

—Date prisa —le pidió Satoru, ambos mirando los lubricantes del lugar, sin saber cuales usar.

Suguru se acomodo los lentes negros para que no lo reconocieran mientras miraba a Satoru con la ceja alzada.

—Pues no se cual se usa.

—Todos son lo mismo, ¿Qué diferencia va a tener?

—Este es de fresa —le dijo Suguru, señalando uno de los lubricantes— pero este no tiene sabor.

—¿Por qué necesitamos uno que tenga sabor?

—Por una razón los venden, ¿No?

—¿Y qué razón es esa?

—Que se yo —le dijo, tomando el de fresa, aunque verdaderamente no sabía que razón lógica tenía ponerle sabor.
(…)​

En la habitación, Satoru y Suguru estaban otra vez sin saber que hacer.

Suguru jugaba con la caja de los condones y Satoru leía las instrucciones de lubricante, sin querer acercarse más al contrario.

—Esto es ridículo —le dijo Satoru, soltando el lubricante y subiendo al regazo de Suguru— somos adultos, podemos hacer esto.

—Tienes razón —dijo Suguru, agarrando las caderas de Satoru y atrayéndolo más a él.

Satoru se inclino, poniendo sus labios sobre los de Suguru.

El beso comenzó lento, suaves toques entre sus labios antes de que la lengua de Satoru entrará a la boca de Suguru.

Suguru se movió un poco, dando media vuelta para recostar a Satoru en la cama, besando sus labios con más profundidad, agarrando sus muñecas a los lados de la cabeza de su novio.

Satoru soltó una risita, abriendo un poco las piernas para que Suguru se acomodara mejor en la cama.

—¿Todo bien?

—Todo bien.

Suguru asintió, soltando sus muñecas y llevándolas a los botones de la camisa de Satoru, abriéndola hasta mostrar su pecho.

—Eres hermoso.

Satoru río.

—Ya lo sé —le contestó, levantando las manos y quitando la peluca que Suguru aún tenía puesta.

Suguru terminó por quitar la camisa, besando su cuello y haciendo un camino de besos hasta el borde de su pantalón.

Satoru mordía su labio con suavidad, era una sensación nueva, se habían besado antes, claro que lo habían hecho, pero las cosas nunca habían escalado tanto.

En la preparatoria, las únicas clases de sexualidad que tuvieron era de personas con sexos diferentes, pero eso no funcionaba con ellos, por lo que lo pospusieron hasta que tuvieran más información.

Nunca la tuvieron.

—¿Puedo...? —Suguru se aclaro la garganta, señalando el pantalón de Satoru, que ya tenía un bulto marcado en la parte de la entrepierna.

—Claro que puedes.

Las manos de Suguru temblaron un poco cuando desabrocho los pantalones, bajándolos hasta sus muslos, tomando un respiró antes de quitarlos por completo.

Al principio fue difícil y muy incomodo, se corrieron con solo frotarse y se pusieron muy avergonzados después de eso.

Pero cuando Satoru miró a Suguru, con la cara sonrojada, con el cuerpo sudoroso, el cabello suelto y las pupilas aún dilatadas, Satoru debía admitir que otra erección apareció.

Y esta vez estaba listo para llevarlo hasta el final.
(…)​

—Ten cuidado —le pidió Suguru, sosteniéndolo de la cadera, ayudándolo a bajar mientras mordía su labio— n-no te apresures, cariño...

—Tranquilo... Creo que se cómo hacer esto... —susurró, terminando por bajar, arqueando la espalda cuando el gran pene de Suguru termino por entrar en él.

—Te digo que... Tengas cuidado.

Satoru se quedó quieto, manteniendo sus manos en el pecho de Suguru, sus piernas temblaron un poco, tratando de acostumbrarse a la intromisión.

—Creo... Creo que voy a empezar a moverme —le susurró Satoru, acomodándose un poco y respirando hondo.

Presiono sus rodillas contra el colchón, tomando un poco de impulso para levantar su cuerpo.

Sentía como el pene de Suguru se deslizaba dentro de él, se sentía raro, tenía un poco de dolor al hacerlo, pero no un dolor que verdaderamente le hacía daño, era un dolor diferente, más... Excitante.

Satoru no sabía bien como describirlo, pero quería seguir sintiéndolo.

Sin embargo, un estremecimiento lo recorrió por completo cuando acelero un poco el ritmo y el miembro de Suguru toco algo dentro de él que lo hizo gemir con necesidad.

—¿Qué... Qué sucede?

—Eso se siente bien... —balbuceó Satoru con un poco de esfuerzo para lograr formular las palabras atascadas en su garganta.

Suguru echo la cabeza hacia atrás y gimió por lo bajo cuando Satoru volvió a acelerar el ritmo.

Pero algo llamo su atención, en los bazos de Satoru y en sus costados, sus tatuajes, aquellos que tanto le gustaban.

Le cubrían toda la espalda, se envolvían en sus costados y rodeaban sus brazos hasta sus muñecas, con patrones detallados que debieron tomar sesiones completas y Suguru simplemente nunca entendió como se los había hecho, de colores hermosos que Suguru nunca había visto... El problema era que se estaban comenzando a mover.

—C-cariño... oye...

—¿Quieres que me detenga? —le preguntó Satoru, bajando su vista hacia él, sus orejas ahora también un poco más alargadas.

—N-no... ¡Mhg! Se siente bien, pero... ¿Qué esta pasando?

Satoru balbuceó algo que Suguru no terminó de entender, pero fue cuando los patrones de los tatuajes se comenzaron a mover muy rápido hasta que de un momento a otro, ya no estaban pegados a su cuerpo.

Suguru abrió los ojos con sorpresa cuando dos enormes alas se hicieron visibles, brillando en colores etéreos y brillantes, revoloteando con cada vez más fuerza ante lo que Satoru sentía.

Suguru se quedó sin palabras por un momento, pero la confusión en su mente se fue a otro lado por el sentimiento creciente en su vientre.

Iba a hablar de eso con Satoru, definitivamente lo iba a hacer, pero ahora estaba más emocionado por lo que estaba sintiendo.

No quería que parará, quería seguir sintiéndolo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

No se escribir relaciones sexuales, pido perdón. :charohh:
 
Atrás
Arriba Pie