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9. Las reacciones tomadas por Sasuke causaron confusión sobre el líder de la Lluvia, incluso ante la amenaza, la conversación, las palabras...La confusión de por qué Indra estaba actuando así, importando más sobre una lucha de hace tiempo, contra ninjas de Konoha, ninjas que hasta donde sabía no eran de una gran importancia; eran Uchihas, y hasta donde supo, de gran nivel... pero Danzō había afirmado de que no era tanta importancia, por algo habían sido asesinados, sus ojos habían sido la forma de apaciguar el corazón salvaje de Yusuko.
Su mente empezó rápidamente a tratar de entender a la persona frente a él, una persona que hasta donde sabía y tenía información, debería de ser Indra, debería tener su poder, aún si no despertado de todo. Su espíritu, su mente, debería ser la de aquella figura legendaria de antaño. Pero no tenía sentido, no podía creer que una figura legendaria, de tal altura y supuestas motivaciones, estuviera aquí, al parecer haciendo todo este desastre por dos Uchiha. Pero mientras más lo pensaba, repasaba lo que sabía, lo que debería ser, las diferencias, fue que poco a poco empezó a dar con algo.
-- ¿Causantes?
Si era cierto eso que se le había salido a Sasuke Uchiha, que Amegakure no había sido la causante de sus muertes, entonces había algo raro ahí. En todo lugar, en todo momento, en toda persona, Amegakure había sido causante. Quizá no los logramos matar, pero se exigió compensación a Konoha, había enviado un mensaje de que si no entregaban a esos dos, Amegakure dejaría clara su estancia contra Konohagakure... Konoha aceptó muy rápido. Dijo que no enviaría sus cadáveres, ellos mismos pasarían la espada de la justicia, y como muestra de buena fe, entregarían dos pares de ojos, los ojos de esos dos, el Sharingan sería entregado voluntariamente por Konoha, ojos muy preciados, muy protegidos, muy famosos. Todo junto con una gran cantidad de dinero para reparar daño, y una ruta de comercio que brindaría de suministros a Ame durante cinco años. En ese momento, lleno de furia e ira, lo aceptó, no le pareció raro el hecho de que Konoha aceptara tan rápido, que se los entregara a la semana... ¿Y si quizá?
Ah.
-- Ahora entiendo. Uchiha Sasuke.
Las palabras, el dolor, la culpa, la amenaza, todo lo que era ese niño empezó a tomar sentido. Entendía muy bien esa sensación, esa rabia en sus ojos, lo exagerado de sus actos, el deseo, la retribución. La única explicación que ahora mismo entendía resonaba con las palabras que Fugaku Uchiha hizo una vez veía su muerte inminente: su familia, su hijo. Primero pensó que hablaba de Itachi Uchiha, cuando fue revelado por Konoha el trasfondo de esos dos. Pero ahora tenía más sentido que hablara de un segundo, un segundo que se le ocultó en los archivos enviados, un segundo que aparentemente había recibido información de fuentes anónimas que era Indra Uchiha luego de la caída de Izuna, su último portador. Si estaba en lo correcto, algo más estaba pasando aquí, las incongruencias entre lo que pasaba y pasó, lo que sabía y sabe, y ahora al frente de un niño que aparentemente amenazaba todo Ionia, importándole solamente lo que le pasó a su familia, ignorando todo lo demás, ignorando la realidad de su interior, de Indra.
¿Se habrá equivocado? ¿La información era inconclusa? ¿O había sido engañado?
El mural había sido explicito, la información recabada posteriormente concordaba con esa información, las fuentes anónimas que su ANBU recibía igual apoyaban la idea. Ahora mismo Sasuke Uchiha debería estar buscando poder, debería estar despertando el poder de Indra y acercarse a un futuro donde nadie estaría a salvo. Pero no, ahora mismo "Indra" era un niño que estaba enojado con el mundo por la muerte de dos personas que, para todo a quién le preguntaran, eran vidas intrascendentes que nadie debería siquiera recordar a estas alturas de la historia.
-- Dime, Uchiha Sasuke. ¿Qué deseas con la Aldea de la Lluvia?
Esperando que le respondieras, y también deseando que fuera una respuesta honesta, el curso de acción de Yusuko ya estaba tirado, decidido. Ahora mismo necesitaba respuestas, necesitaba saber qué era realmente el legado de Amegakure, lo que sus ancestros protegieron y resguardaron, por el cual pasó toda su vida protegiendo y celando el acceso de otras aldeas a la suya. Necesitaba saber realmente que era todo este ciclo de reencarnación para lo que, entendía, eran los hijos de la figura divina de Rikudō Sennin. Necesitaba la verdad, y saber quién era el enemigo, y para eso necesitaba tiempo, ser capaz de recorrer el mundo, de recorrer su propia aldea, ir en búsqueda de ciertas personas y la información que poseían.
Así que, una vez escuchara tú respuesta, o falta de ella, haría unos sellos rápidos antes de que identificarás, al copiar o saberla, un jutsu que sacó una gran cantidad de chakra del ninja de la Lluvia y la disparó como un gigantesco relámpago al cielo, cegando tus ojos para asegurar de que no pudieras utilizar una ilusión para evitar que escapara, evitar que se marchara, porque eso es lo que haría. La señal saldría al cielo, iluminando dos kilómetros de la aldea, y elevando su altura por encima de todo edificio de ella: toda Amegakure podría ver el aviso, y cualquier ninja de buen grado sabía lo que significaba que ese jutsu estaba siendo liberado desde la torre principal, la torre del Amekage.
Y estaba apostando, con todo su corazón, que la persona delante suyo no fuera Indra Ōtsutsuki, que su fantasma estuviera todavía reposando en el Mundo Puro, y que ahora mismo el poder, y figura que estaba delante, era la de Sasuke Uchiha, un niño que extrañaba a su familia.
Con la luz disparada, se dio vuelta e inició rápidamente su embestida para alejarse del lugar, escapar, aprovechando las redes de túneles, tratamiento de aguas y el alcantarillado para escapar más fácil. Y si lograba seguirlo Sasuke Uchiha, una vez llegara a cierta distancia, Yusuko haría otro sello y todas las espadas de rayo que quedaban se elevarían al cielo y se lanzarían contra Sasuke, no le causarían daño, pero le debilitarían tanto su poder que lo harían caer de rodillas y no poder evitar el desenlace que ahora mismo Yusuko necesitaba: escapar, y encontrar respuestas, entender la realidad de los cuentos y leyendas que pasaban de líder a líder, y que se ocultaban dentro de la misma arquitectura de la Lluvia.
Con su retirada, con la luz que había sido enviada, todos los ninjas de Amegakure iniciarían dos procesos: unos cuantos simplemente se rendirían, tirarían la toalla y levantarían la bandera blanca. Otros, por otro lado, escaparían: ya sea porque no deseaban la derrota, otros porque igual tenían la orden explicita de que si algo así llegara a pasar, tenían que escapar. Pues esa señal solo podía significar algo simple, y es que el Amekage había llegado a escapar, toda esperanza no estaba perdida, así que necesitarían un grupo que quedara para preparar su regreso.
Esta retirada, si se completaba, daría la victoria total a Akatsuki, y a Sasuke Uchiha.
[Defensa] 10,752,000
[Velocidad] 8,739,507,360 + 16,993,465,783 + 4,410,550,560 (30,143,523,703)
• [Revealing Light] Inhabilita (5,372,821,160) pts. de [AF Parcial] (Defiende (y Afecta): 5,910,103,276 de Velocidad)
[Fuerza] 10,752,000
• [Revealing Light] Sobrecarga (44) de los [Rayos] para detener (+ 0:440) de [AF Parcial] al intentar escapar (+ 74,298,441,184)
Raiton: Sukui no Tomoshibi (Faro de Salvación)
Especialidad: Defensa
Clasificación: Ninjutsu (+)
Alcance: Largo (2,000m)
Rango: E (++++)
Costo: 40,000,000 pts. de Chakra
Efectos
• Solo funciona para [Escapar]
• Ocasiona el estado [Blind] (+ 38 c)
• Debe cubrir a todos los enemigos; apoya igual a aliados
• Como regla general, solo puede usarse una técnica de escape a la vez
Velocidad: La del Ninja + (1:60) (4,410,550,560)
Descripción: Haciendo rápidamente una serie de sellos cortos y fáciles de hacer, se levanta una mano mientras la otra mantiene el sello, y al instante una buena cantidad de chakra saldrá del cuerpo para liberar una explosión eléctrica-lumínica, como un relámpago contrario: se lanzará rápidamente hacia el cielo, y también cegará a todos los enemigos cercanos, otorgando la oportunidad de escapar de inmediato a ti y a tus aliados que sabían del plan, capaces de cerrar o protegerse los ojos antes de que ocurriera. Por la explosión lumínica, sirve también como una señal para aquellos que conocen esta técnica o saben lo que ocurre cuando es usada: una señal de peligro, de señalización, para huir más veces que no. Por la explosión tremenda de luz y chakra, sirve para cegar también a los Dōjutsu enemigos y permitir escapar incluso contra ellos.
Senpō: Kenja no Takara (Tesoro del Sabio)
Rango: Nivel S (EX)
Clasificación: Senjutsu
Efecto: Activación (15,000,000 de Chakra)
Habilidades (1,856,708,800x1.1) (2,625,000 x03)
• [Duración: 02 de 04 t]
• Obtiene (1:50) pts. de [AF Parcial] absoluto
• Aumenta en (1.2) el valor de [Soul Meditation]
• Obtiene [(7,500 xIP)xLvl] de [Tercearias] para utilizar
• Obtiene (15) a repartir en [Mythical Soul] y (0:60) de [Phoenix Flames]
• Aumenta en (14) el progresivo [Crítico] y (12% xIP) de [Regeneración General] -- [Lvl. Bajo]
• Requiere ser usado en tú "lugar residencial" y solo puede ser usado (01) vez cada [Semestre]
Descripción: Este conocimiento ancestral, olvidado en las brumas del tiempo y que hunde sus raíces en los primeros años de los shinobi, representa una fusión sagrada entre la mortalidad y la inmortalidad, una senda desvelada por el mismísimo Rikudō Sennin a través del Ninshū. En épocas lejanas, sus discípulos dedicaban años de meditación para atisbar siquiera un destello de este arte. Hoy en día, los elegidos pueden evocarlo una o dos veces al año, canalizando las enseñanzas del Rikudō Sennin para atraer a la naturaleza a un lugar específico. Durante este ritual, los seguidores nutren el campo con la esencia misma de la naturaleza, convocando su poder para mejorar cosechas, evitar sequías y otorgar protección a la tierra. No obstante, los ninjas, en su habilidad para perturbar y manipular, han descubierto cómo trascender este poder. Mediante sellos poco ortodoxos, liberan el "sello" que retenía parte de la energía natural en el lugar, desencadenando corrientes visuales que serpentean por el campo. En ese momento, el ninja se convierte en un receptor y conductor de esta manifestación natural. Su chakra se ve impregnado y potenciado, elevando a niveles inéditos todos sus ninjutsus, taijutsus y genjutsus. La liberación de este tesoro del sabio trasciende rápidamente, sin necesidad de un conocimiento avanzado, permitiendo al guerrero acceder al poder intrínseco del chakra y la naturaleza en su forma más pura. Por un fugaz instante, el ninja se convierte en un portador de la esencia misma que rige este mundo. Es el eco del Rikudō Sennin, un destilado de poder que enfrenta el destino de un planeta condenado. Es la alianza efímera entre mortalidad e inmortalidad, una conexión renovada con la esencia primordial que yace en el tejido mismo de la realidad shinobi.
Chakra Kontorōru (Control de Chakra)
Rango: Nivel D (+)
Clasificación: Ninjutsu
Costo: Activación (05% de Chakra) (02% xTurno) → 441,000 + 176,400xTurno
Habilidades
• Permite escalar y pegarse a zonas verticales
• [300 IP] Permite poder mantenerse a flote en el agua
• Permite aprenderse con cualquier rama ninja, y usa ese prestigio
• [Amegakure: 100 IP] Durante (03 t) permite mantenerse en el agua antes de fallar su control
Descripción: Ya que toma un gran tiempo poder entrenar para despertar suficiente chakra, y luego aún más para poder controlarlo, muchos ninjas terminan por entrenar la forma más básica de control de chakra que existe, simplemente canalizar tú chakra en un solo punto. Pero entre más pasa el tiempo y el ninja expande su control, puede mantener chakra en sus pies o manos para pegarse en paredes, escalar como si fuera normal, quedarse de cabeza abajo en el techo, entre otras cosas. Aquellos que tengan un gran control de chakra son aún mejores, pues son capaces de caminar sobre cualquier líquido, y más importante, poder escalar el agua, no solo mantenerse arriba de ella, si no que, si fuera a estar dentro, escalar como si el agua fuera algo físico a lo cual aferrarse, siendo este el último nivel de control de chakra.
Suiton: Kamisama Kara Furu Ame (Lluvia que Cae de Dios)
Rango: Nivel S (EX)
Clasificación: Ninjutsu (+)
Efecto: Activación (5,000,000 pts. de Chakra)
Habilidades [00 | 10,000,000]
• [Duración: 04 de 08 t]
• [Alcance: Masivo] -- (675 m)
• Recibe (25%) adicional en [Descansos]
• Obtiene (1:125) pts. de densidad [Renovable]
• Otorga un aumento de (0.54) al valor de las [Explosiones]
• Obtiene [(25,000 xIP)xLvl] de [Habilidad] para [Suiton] y [Raiton]
• Inhabilita las desventajas de [Suiton] y [Raiton] y duplica sus ventajas
• Otorga un aumento de (0:25) al [PF] cuando utiliza un [Suiton] o un [Raiton]
• Mejora en (03) el valor de [SM] cuando es utilizado sobre un [Suiton] o [Raiton]
• En campos con [Lluvia] es instantáneo e imparable; sin eso, tarda (00 de 03 t) en activarse
Descripción: Desde las profundidades de Amegakure emerge un jutsu secreto, tejido con la esencia misma de la lluvia perpetua que envuelve su tierra natal. Este arte ancestral aprovecha el fenómeno natural para infundir, de manera pasiva y constante, las nubes con chakra. Con un sello final, esta influencia se propaga velozmente, tocando cada nube y cada gota de agua que, al caer al suelo, se multiplica en incontables formas. Después de unos instantes de lluvia aparentemente inofensiva, el terreno comienza a inundarse de forma pasiva, no causando daño ni obstáculos para que un ninja alcance terreno seguro. No obstante, lo que sigue es una metamorfosis impresionante. El agua acumulada da vida a un océano artificial en el campo de batalla, un océano saturado directamente con el chakra del ejecutor. Este chakra se diluye de manera tan extensa que resulta prácticamente imposible de absorber, exigiendo una habilidad de absorción que supere las limitaciones mortales. Este océano responde únicamente a los deseos del ninja, potenciando su maestría sobre el agua y el rayo. Elimina las debilidades inherentes a ambos elementos, creando un campo de batalla donde resulta imposible sucumbir al elemento opuesto. Rodeado y empapado por su propio poder, el ninja puede descansar o impulsar su energía para reforzar su base, alcanzando nuevas dimensiones y alturas, capaz de enfrentarse a cualquier amenaza que desafíe su dominio. En su tierra natal, este jutsu se desata sin oposición, imparable para aquellos que se encuentren en su camino. Sin embargo, en otros lugares, la activación de este jutsu requiere tiempo y puede detenerse si se interrumpe el flujo de chakra al cielo mediante una barrera u otro medio. Un arte digno de un Kage, transmitido de líder a líder en Amegakure, hasta llegar a manos del individuo que lo emplea con destreza.
Kami no Ken: Hikari o Akiraka ni Suru (Espadas de Dios: Luz Reveladora)
Especialidad: Ofensiva
Clasificación: Ninjutsu (+)
Alcance: Masivo
Rango: S (EX)
Costo: 120,000,000 pts. de Chakra (2:1 xTurno) [+ 8,750,000 Hab] [+ 25 PF]
Daño: (1:80) pts. de Vitalidad [12,280,734,080]
Efectos [3,272,821,160]
• Convoca hasta (74-33+3) rayos al campo
• Obtiene (10) a repartir en [Mythical Soul]
• Aumenta en (6.4) el valor de [Magic Circuits]
• Reduce en (1:35) pts. el [AF Parcial] de todo bajo el campo
• Puede utilizar [God of Air] en toda defensa con (10.8) de valor adicional
• [Kenjutsu] Obtiene tantos (CqC) y (Dash) como [Rayos] haya actualmente en el campo
• Puede sobrecargar (01) de los [Rayos] para detener (+ 0:10) de [AF Parcial] al intentar escapar
• Por cada [Raiton A +] utilizado en el campo (Aliado o Enemigo), agrega (01) rayo adicional para utilizar
Velocidad: La del Ninja + (1:85.7 + 25 → 110.7) [16,993,465,783]
Descripción: Una secuencia extensa de sellos de mano desata una danza de chakra en el campo de batalla. En un instante, múltiples relámpagos surgen desde todos los puntos cardinales, cada uno cayendo en ubicaciones estratégicas para formar una gran área de influencia. Estos rayos se clavan en el suelo como katanas sin mango, aguardando la llamada de su maestro. Al ser utilizados, cada espada eléctrica potencia considerablemente al dueño del jutsu. Sin embargo, cualquier intento ajeno de empuñarlas resulta en un fulminante castigo, recibiendo una descarga eléctrica equivalente al daño de cada espada, aniquilando a aquel que osara desafiarlas. Si alguien sobrevive, se ve afectado por descargas eléctricas que debilitan su cuerpo, desaconsejando intentar apoderarse de tales armas. El chakra que mantiene cohesionadas estas espadas se dispersa por el cuerpo, impidiendo cualquier intento de absorción para desestabilizarlas. Aunque dañarlas es una opción, requerirá el doble de potencia para lograr tal proeza. La corriente eléctrica invisible, un arco de electricidad, inflige estragos casi imperceptibles al cuerpo del enemigo, causándole sufrimiento constante sin que este lo perciba. Para aquellos que buscan escapar del perímetro del jutsu, el ninja puede detonar una espada, activando la verdadera fuerza de un arco eléctrico que empujará al enemigo hacia atrás, impidiendo su fuga. Con cada espada sin nombre conectada constantemente al chakra del ninja, las posibilidades en el combate se elevan considerablemente, permitiendo incluso la aplicación de técnicas avanzadas de kenjutsu. Al utilizar el llamado del rayo, el usuario puede obtener el impulso para atacar y embestir repetidamente, aprovechando la conexión ininterrumpida con las espadas eléctricas dispersas en el campo.
[Yusuko Kumasugi] • (358,400 XP | 600 IP | 480 AP) [x01]
[Rareza: Único] • [Alineamiento: True Neutral] • [Habitat: Ionia] • [Rango: S (Lvl. 40-5 (35))] [Recompensa: Especial]
[Estado Crítico: 18+14 xLvl] +00+19+00 (05 de 630+490) [Defensa] (00 de 1,890+1,470)
• Recibe [(24+12-05%)xIP] de [Regeneración] general [310% < 72,912,000] -- 00 V -- 130,176,400 C -- 4,515,000 A
• Obtiene (0:100+60) de [PF] para sus jutsus y regenera (0:64)xTurno | 00 + 64
• Tiene (0:24+15) de [Mythical Soul] para repartir < + 0 | 0 | 39
[Vitalidad] (1,152,590 de 6,300,000)
[Chakra] (-- 82,363,800 de 8,820,000)
[Aguante] (2,100,000 de 8,400,000)
[Defensa: 9,408,000] [Velocidad: 9,408,000+535,500,000] [Fuerza: 9,408,000]
[Adrenalina: 7,649,600 + 2,625,000] [Habilidad: 24,500,000 - 2,365,824 + 2,625,000 (24,759,176)] [Ec: 10,500,000 + 2,625,000]
• [Dragon Soul] Durante (480s) obtienes [(1:1)xIP] de fuerza adicional según [An] consumido
• [Behemoth Soul] Durante (480s) obtienes [(1:1)xIP] de defensa adicional según [An] consumido
• [Nemean Soul] Durante (480s) obtienes [(1:40)xIP] de velocidad adicional según [An] consumido (x10,274,600 (4,109,840,000))
El País de la Lluvia, siempre en la encrucijada de las grandes naciones de Ionia al compartir fronteras con tres de los colosos, ha labrado su historia entre los desafíos impuestos por estos gigantes. Desde refugiados hasta guerras, alianzas y traiciones, Amegakure, aunque no ostente la grandeza de otras aldeas ninjas, se erige como una de las más resilientes. Ha aprendido no solo a subsistir, sino a resguardar celosamente sus fronteras ante las amenazas trinarias, alimentando una fuerza que desafía las adversidades.
Distinguido entre los reinos de Ionia, Amegakure se yergue con una identidad única, tanto en cultura como en su arquitectura. Mientras la mayoría de las ciudades se expanden horizontalmente, limitándose a tres o cuatro pisos, esta aldea ha introducido tecnologías que permiten la creación de rascacielos imponentes y torres de intricadas estructuras. Sus edificaciones son testigos de arte poco convencional, exhibiendo esculturas imbuidas que desafían las normas predominantes en el resto de Ionia, más frecuentes en antiguos templos y castillos.
Este singular carácter de Amegakure es una herencia de tiempos remotos, cuando el País de la Lluvia abrió sus brazos a unos visitantes muy especiales: el clan Ōtsutsuki. Hace milenios, cuando el terror del Jūbi acechaba, los sobrevivientes, liderados por Hamura y Hagoromo, buscaron un refugio seguro, lejos de las garras de los cinco grandes países. El País de la Lluvia, entonces humilde, acogió al clan y a otros refugiados llevados por los hermanos. Con la guía de los Ōtsutsuki, el pueblo comenzó a construir su hogar, erigiendo refugios y aprendiendo a subsistir bajo las constantes lluvias del país. Con el tiempo, esta comunidad floreció en una sociedad avanzada tecnológicamente, y las enseñanzas de los Ōtsutsuki han perdurado a lo largo de generaciones, impresas en el tejido mismo de la historia de Amegakure.
En los albores de las aldeas ninjas, pocos clanes optaron por abrazar la vida en las tierras más pequeñas, prefiriendo la seguridad que las grandes naciones ofrecían para evitar la aniquilación que acechaba a los aislados. Sin embargo, entre estas excepciones se encuentra el linaje remanente de los Ōtsutsuki, o al menos eso proclaman sus descendientes. Cuentan la historia de un éxodo del clan hacia tierras distantes, buscando una existencia pacífica. Aquellos que optaron por quedarse sirvieron a los últimos herederos de Hamura y Hagoromo antes de que estos también partieran, dejando solo a sus leales seguidores, quienes renunciaron al apellido "de la rama principal" y, al mismo tiempo, rechazaron mantenerlo para evitar conflictos, conservando siempre el orgullo de su legado y la responsabilidad de proteger lo construido en honor a sus ancestros.
Yusuko Kumasugi, posiblemente descendiente de un destacado compañero de armas del tutor de los hijos de Hagoromo, oculta con cuidado su linaje, aunque conoce la verdad que lo conecta al Rikudō Sennin. Para él, su aldea, Amegakure, es un testimonio viviente de su existencia y su linaje. La prioridad inquebrantable de Yusuko es proteger Amegakure, reflejando el compromiso de sus olvidados ancestros, quienes cuidaron de dos niños cruciales bajo la tutela de un individuo extraordinario, alguien que abrazaba a todos y todo con noble corazón. La apariencia de Yusuko, con rasgos más salvajes, casi animales, refleja la conexión con los Kumaugi de antaño, personificada en el Shodaime Amekage.
A lo largo de su mandato, Yusuko ha forjado y deshecho alianzas con maestría. Comprende que la supervivencia en la era actual no se trata solo de enfrentarse a uno o dos clanes, sino de sobrevivir a una multitud de ninjas con habilidades diversas y a una fuerza nunca antes vista. Ha entablado tratos con Iwa, Suna e incluso Konoha, aunque siempre desde la distancia, manteniendo claros límites y asegurándose de que ninguna aldea o clan foráneo acceda a los secretos y la cultura de Amegakure. Su desconfianza hacia Konoha es palpable, a pesar de las intenciones aparentemente benevolentes del Shodaime Hokage. Yusuko sospecha que hay más de lo que se revela, ocultando secretos que podrían volverse peligrosos si decide darles la espalda.
Desde un incidente ocurrido hace años, cuando un grupo de Konoha atravesó las fronteras de Amegakure sin previo aviso, desencadenando el caos y atrayendo la atención de dos Uchiha, Yusuko siente que el tiempo juega en su contra. Ha sido testigo del poder de los dos Uchiha, especialmente del más joven, y de cómo se escurrieron de sus manos. Al seguir sus rastros, descubrieron una parte enterrada de Amegakure, una inmensa tumba iluminada por chakra con un lecho de flores blancas, y un enorme mural que le recordó la importancia de salvaguardar Amegakure de la conquista. La situación se vuelve más urgente, ya que la amenaza se cierne sobre la seguridad de su pueblo y los secretos que protegen. La lluvia que cae sobre Amegakure se convierte en un testamento de la determinación de Yusuko por preservar la esencia de su aldea frente a la inminente tormenta.
Enfrentado a un dilema sin salida, Yusuko Kumasugi se veía obligado a hallar una vía de escape, pues su destino era claro: o encontrar una salida o perecer defendiendo la aldea y todo lo que esta resguardaba. La sombra de la inminente amenaza se cernía sobre él, instándolo a tomar decisiones cruciales que determinarían el destino de Amegakure y el legado de sus ancestros.
Especialidad: Defensa
Clasificación: Ninjutsu (+)
Alcance: Largo (2,000m)
Rango: E (++++)
Costo: 40,000,000 pts. de Chakra
Efectos
• Solo funciona para [Escapar]
• Ocasiona el estado [Blind] (+ 38 c)
• Debe cubrir a todos los enemigos; apoya igual a aliados
• Como regla general, solo puede usarse una técnica de escape a la vez
Velocidad: La del Ninja + (1:60) (4,410,550,560)
Descripción: Haciendo rápidamente una serie de sellos cortos y fáciles de hacer, se levanta una mano mientras la otra mantiene el sello, y al instante una buena cantidad de chakra saldrá del cuerpo para liberar una explosión eléctrica-lumínica, como un relámpago contrario: se lanzará rápidamente hacia el cielo, y también cegará a todos los enemigos cercanos, otorgando la oportunidad de escapar de inmediato a ti y a tus aliados que sabían del plan, capaces de cerrar o protegerse los ojos antes de que ocurriera. Por la explosión lumínica, sirve también como una señal para aquellos que conocen esta técnica o saben lo que ocurre cuando es usada: una señal de peligro, de señalización, para huir más veces que no. Por la explosión tremenda de luz y chakra, sirve para cegar también a los Dōjutsu enemigos y permitir escapar incluso contra ellos.
Senpō: Kenja no Takara (Tesoro del Sabio)
Rango: Nivel S (EX)
Clasificación: Senjutsu
Efecto: Activación (15,000,000 de Chakra)
Habilidades (1,856,708,800x1.1) (2,625,000 x03)
• [Duración: 02 de 04 t]
• Obtiene (1:50) pts. de [AF Parcial] absoluto
• Obtiene [(7,500 xIP)xLvl] de [Tercearias] para utilizar
• Obtiene (15) a repartir en [Mythical Soul] y (0:60) de [Phoenix Flames]
• Aumenta en (14) el progresivo [Crítico] y (12% xIP) de [Regeneración General] -- [Lvl. Bajo]
• Requiere ser usado en tú "lugar residencial" y solo puede ser usado (01) vez cada [Semestre]
Descripción: Este conocimiento ancestral, olvidado en las brumas del tiempo y que hunde sus raíces en los primeros años de los shinobi, representa una fusión sagrada entre la mortalidad y la inmortalidad, una senda desvelada por el mismísimo Rikudō Sennin a través del Ninshū. En épocas lejanas, sus discípulos dedicaban años de meditación para atisbar siquiera un destello de este arte. Hoy en día, los elegidos pueden evocarlo una o dos veces al año, canalizando las enseñanzas del Rikudō Sennin para atraer a la naturaleza a un lugar específico. Durante este ritual, los seguidores nutren el campo con la esencia misma de la naturaleza, convocando su poder para mejorar cosechas, evitar sequías y otorgar protección a la tierra. No obstante, los ninjas, en su habilidad para perturbar y manipular, han descubierto cómo trascender este poder. Mediante sellos poco ortodoxos, liberan el "sello" que retenía parte de la energía natural en el lugar, desencadenando corrientes visuales que serpentean por el campo. En ese momento, el ninja se convierte en un receptor y conductor de esta manifestación natural. Su chakra se ve impregnado y potenciado, elevando a niveles inéditos todos sus ninjutsus, taijutsus y genjutsus. La liberación de este tesoro del sabio trasciende rápidamente, sin necesidad de un conocimiento avanzado, permitiendo al guerrero acceder al poder intrínseco del chakra y la naturaleza en su forma más pura. Por un fugaz instante, el ninja se convierte en un portador de la esencia misma que rige este mundo. Es el eco del Rikudō Sennin, un destilado de poder que enfrenta el destino de un planeta condenado. Es la alianza efímera entre mortalidad e inmortalidad, una conexión renovada con la esencia primordial que yace en el tejido mismo de la realidad shinobi.
Chakra Kontorōru (Control de Chakra)
Rango: Nivel D (+)
Clasificación: Ninjutsu
Costo: Activación (05% de Chakra) (02% xTurno) → 441,000 + 176,400xTurno
Habilidades
• Permite escalar y pegarse a zonas verticales
• [300 IP] Permite poder mantenerse a flote en el agua
• Permite aprenderse con cualquier rama ninja, y usa ese prestigio
• [Amegakure: 100 IP] Durante (03 t) permite mantenerse en el agua antes de fallar su control
Descripción: Ya que toma un gran tiempo poder entrenar para despertar suficiente chakra, y luego aún más para poder controlarlo, muchos ninjas terminan por entrenar la forma más básica de control de chakra que existe, simplemente canalizar tú chakra en un solo punto. Pero entre más pasa el tiempo y el ninja expande su control, puede mantener chakra en sus pies o manos para pegarse en paredes, escalar como si fuera normal, quedarse de cabeza abajo en el techo, entre otras cosas. Aquellos que tengan un gran control de chakra son aún mejores, pues son capaces de caminar sobre cualquier líquido, y más importante, poder escalar el agua, no solo mantenerse arriba de ella, si no que, si fuera a estar dentro, escalar como si el agua fuera algo físico a lo cual aferrarse, siendo este el último nivel de control de chakra.
Suiton: Kamisama Kara Furu Ame (Lluvia que Cae de Dios)
Rango: Nivel S (EX)
Clasificación: Ninjutsu (+)
Efecto: Activación (5,000,000 pts. de Chakra)
Habilidades [00 | 10,000,000]
• [Duración: 04 de 08 t]
• [Alcance: Masivo] -- (675 m)
• Recibe (25%) adicional en [Descansos]
• Obtiene (1:125) pts. de densidad [Renovable]
• Obtiene [(25,000 xIP)xLvl] de [Habilidad] para [Suiton] y [Raiton]
• Inhabilita las desventajas de [Suiton] y [Raiton] y duplica sus ventajas
• Otorga un aumento de (0:25) al [PF] cuando utiliza un [Suiton] o un [Raiton]
• En campos con [Lluvia] es instantáneo e imparable; sin eso, tarda (00 de 03 t) en activarse
Descripción: Desde las profundidades de Amegakure emerge un jutsu secreto, tejido con la esencia misma de la lluvia perpetua que envuelve su tierra natal. Este arte ancestral aprovecha el fenómeno natural para infundir, de manera pasiva y constante, las nubes con chakra. Con un sello final, esta influencia se propaga velozmente, tocando cada nube y cada gota de agua que, al caer al suelo, se multiplica en incontables formas. Después de unos instantes de lluvia aparentemente inofensiva, el terreno comienza a inundarse de forma pasiva, no causando daño ni obstáculos para que un ninja alcance terreno seguro. No obstante, lo que sigue es una metamorfosis impresionante. El agua acumulada da vida a un océano artificial en el campo de batalla, un océano saturado directamente con el chakra del ejecutor. Este chakra se diluye de manera tan extensa que resulta prácticamente imposible de absorber, exigiendo una habilidad de absorción que supere las limitaciones mortales. Este océano responde únicamente a los deseos del ninja, potenciando su maestría sobre el agua y el rayo. Elimina las debilidades inherentes a ambos elementos, creando un campo de batalla donde resulta imposible sucumbir al elemento opuesto. Rodeado y empapado por su propio poder, el ninja puede descansar o impulsar su energía para reforzar su base, alcanzando nuevas dimensiones y alturas, capaz de enfrentarse a cualquier amenaza que desafíe su dominio. En su tierra natal, este jutsu se desata sin oposición, imparable para aquellos que se encuentren en su camino. Sin embargo, en otros lugares, la activación de este jutsu requiere tiempo y puede detenerse si se interrumpe el flujo de chakra al cielo mediante una barrera u otro medio. Un arte digno de un Kage, transmitido de líder a líder en Amegakure, hasta llegar a manos del individuo que lo emplea con destreza.
Kami no Ken: Hikari o Akiraka ni Suru (Espadas de Dios: Luz Reveladora)
Especialidad: Ofensiva
Clasificación: Ninjutsu (+)
Alcance: Masivo
Rango: S (EX)
Costo: 120,000,000 pts. de Chakra (2:1 xTurno) [+ 8,750,000 Hab] [+ 25 PF]
Daño: (1:80) pts. de Vitalidad [12,280,734,080]
Efectos [3,272,821,160]
• Convoca hasta (74-33+3) rayos al campo
• Obtiene (10) a repartir en [Mythical Soul]
• Reduce en (1:35) pts. el [AF Parcial] de todo bajo el campo
• [Kenjutsu] Obtiene tantos (CqC) y (Dash) como [Rayos] haya actualmente en el campo
• Puede sobrecargar (01) de los [Rayos] para detener (+ 0:10) de [AF Parcial] al intentar escapar
• Por cada [Raiton A +] utilizado en el campo (Aliado o Enemigo), agrega (01) rayo adicional para utilizar
Velocidad: La del Ninja + (1:85.7 + 25 → 110.7) [16,993,465,783]
Descripción: Una secuencia extensa de sellos de mano desata una danza de chakra en el campo de batalla. En un instante, múltiples relámpagos surgen desde todos los puntos cardinales, cada uno cayendo en ubicaciones estratégicas para formar una gran área de influencia. Estos rayos se clavan en el suelo como katanas sin mango, aguardando la llamada de su maestro. Al ser utilizados, cada espada eléctrica potencia considerablemente al dueño del jutsu. Sin embargo, cualquier intento ajeno de empuñarlas resulta en un fulminante castigo, recibiendo una descarga eléctrica equivalente al daño de cada espada, aniquilando a aquel que osara desafiarlas. Si alguien sobrevive, se ve afectado por descargas eléctricas que debilitan su cuerpo, desaconsejando intentar apoderarse de tales armas. El chakra que mantiene cohesionadas estas espadas se dispersa por el cuerpo, impidiendo cualquier intento de absorción para desestabilizarlas. Aunque dañarlas es una opción, requerirá el doble de potencia para lograr tal proeza. La corriente eléctrica invisible, un arco de electricidad, inflige estragos casi imperceptibles al cuerpo del enemigo, causándole sufrimiento constante sin que este lo perciba. Para aquellos que buscan escapar del perímetro del jutsu, el ninja puede detonar una espada, activando la verdadera fuerza de un arco eléctrico que empujará al enemigo hacia atrás, impidiendo su fuga. Con cada espada sin nombre conectada constantemente al chakra del ninja, las posibilidades en el combate se elevan considerablemente, permitiendo incluso la aplicación de técnicas avanzadas de kenjutsu. Al utilizar el llamado del rayo, el usuario puede obtener el impulso para atacar y embestir repetidamente, aprovechando la conexión ininterrumpida con las espadas eléctricas dispersas en el campo.
[Yusuko Kumasugi] • (358,400 XP | 600 IP | 480 AP) [x01]
[Rareza: Único] • [Alineamiento: True Neutral] • [Habitat: Ionia] • [Rango: S (Lvl. 40-5 (35))] [Recompensa: Especial]
[Estado Crítico: 18+14 xLvl] +00+19+00 (05 de 630+490) [Defensa] (00 de 1,890+1,470)
• Recibe [(24+12-05%)xIP] de [Regeneración] general [310% < 72,912,000] -- 00 V -- 130,176,400 C -- 4,515,000 A
• Obtiene (0:100+60) de [PF] para sus jutsus y regenera (0:64)xTurno | 00 + 64
• Tiene (0:24+15) de [Mythical Soul] para repartir < + 0 | 0 | 39
[Vitalidad] (1,152,590 de 6,300,000)
[Chakra] (-- 82,363,800 de 8,820,000)
[Aguante] (2,100,000 de 8,400,000)
[Defensa: 9,408,000] [Velocidad: 9,408,000+535,500,000] [Fuerza: 9,408,000]
[Adrenalina: 7,649,600 + 2,625,000] [Habilidad: 24,500,000 - 2,365,824 + 2,625,000 (24,759,176)] [Ec: 10,500,000 + 2,625,000]
• [Dragon Soul] Durante (480s) obtienes [(1:1)xIP] de fuerza adicional según [An] consumido
• [Behemoth Soul] Durante (480s) obtienes [(1:1)xIP] de defensa adicional según [An] consumido
• [Nemean Soul] Durante (480s) obtienes [(1:40)xIP] de velocidad adicional según [An] consumido (x10,274,600 (4,109,840,000))
El País de la Lluvia, siempre en la encrucijada de las grandes naciones de Ionia al compartir fronteras con tres de los colosos, ha labrado su historia entre los desafíos impuestos por estos gigantes. Desde refugiados hasta guerras, alianzas y traiciones, Amegakure, aunque no ostente la grandeza de otras aldeas ninjas, se erige como una de las más resilientes. Ha aprendido no solo a subsistir, sino a resguardar celosamente sus fronteras ante las amenazas trinarias, alimentando una fuerza que desafía las adversidades.
Distinguido entre los reinos de Ionia, Amegakure se yergue con una identidad única, tanto en cultura como en su arquitectura. Mientras la mayoría de las ciudades se expanden horizontalmente, limitándose a tres o cuatro pisos, esta aldea ha introducido tecnologías que permiten la creación de rascacielos imponentes y torres de intricadas estructuras. Sus edificaciones son testigos de arte poco convencional, exhibiendo esculturas imbuidas que desafían las normas predominantes en el resto de Ionia, más frecuentes en antiguos templos y castillos.
Este singular carácter de Amegakure es una herencia de tiempos remotos, cuando el País de la Lluvia abrió sus brazos a unos visitantes muy especiales: el clan Ōtsutsuki. Hace milenios, cuando el terror del Jūbi acechaba, los sobrevivientes, liderados por Hamura y Hagoromo, buscaron un refugio seguro, lejos de las garras de los cinco grandes países. El País de la Lluvia, entonces humilde, acogió al clan y a otros refugiados llevados por los hermanos. Con la guía de los Ōtsutsuki, el pueblo comenzó a construir su hogar, erigiendo refugios y aprendiendo a subsistir bajo las constantes lluvias del país. Con el tiempo, esta comunidad floreció en una sociedad avanzada tecnológicamente, y las enseñanzas de los Ōtsutsuki han perdurado a lo largo de generaciones, impresas en el tejido mismo de la historia de Amegakure.
En los albores de las aldeas ninjas, pocos clanes optaron por abrazar la vida en las tierras más pequeñas, prefiriendo la seguridad que las grandes naciones ofrecían para evitar la aniquilación que acechaba a los aislados. Sin embargo, entre estas excepciones se encuentra el linaje remanente de los Ōtsutsuki, o al menos eso proclaman sus descendientes. Cuentan la historia de un éxodo del clan hacia tierras distantes, buscando una existencia pacífica. Aquellos que optaron por quedarse sirvieron a los últimos herederos de Hamura y Hagoromo antes de que estos también partieran, dejando solo a sus leales seguidores, quienes renunciaron al apellido "de la rama principal" y, al mismo tiempo, rechazaron mantenerlo para evitar conflictos, conservando siempre el orgullo de su legado y la responsabilidad de proteger lo construido en honor a sus ancestros.
Yusuko Kumasugi, posiblemente descendiente de un destacado compañero de armas del tutor de los hijos de Hagoromo, oculta con cuidado su linaje, aunque conoce la verdad que lo conecta al Rikudō Sennin. Para él, su aldea, Amegakure, es un testimonio viviente de su existencia y su linaje. La prioridad inquebrantable de Yusuko es proteger Amegakure, reflejando el compromiso de sus olvidados ancestros, quienes cuidaron de dos niños cruciales bajo la tutela de un individuo extraordinario, alguien que abrazaba a todos y todo con noble corazón. La apariencia de Yusuko, con rasgos más salvajes, casi animales, refleja la conexión con los Kumaugi de antaño, personificada en el Shodaime Amekage.
A lo largo de su mandato, Yusuko ha forjado y deshecho alianzas con maestría. Comprende que la supervivencia en la era actual no se trata solo de enfrentarse a uno o dos clanes, sino de sobrevivir a una multitud de ninjas con habilidades diversas y a una fuerza nunca antes vista. Ha entablado tratos con Iwa, Suna e incluso Konoha, aunque siempre desde la distancia, manteniendo claros límites y asegurándose de que ninguna aldea o clan foráneo acceda a los secretos y la cultura de Amegakure. Su desconfianza hacia Konoha es palpable, a pesar de las intenciones aparentemente benevolentes del Shodaime Hokage. Yusuko sospecha que hay más de lo que se revela, ocultando secretos que podrían volverse peligrosos si decide darles la espalda.
Desde un incidente ocurrido hace años, cuando un grupo de Konoha atravesó las fronteras de Amegakure sin previo aviso, desencadenando el caos y atrayendo la atención de dos Uchiha, Yusuko siente que el tiempo juega en su contra. Ha sido testigo del poder de los dos Uchiha, especialmente del más joven, y de cómo se escurrieron de sus manos. Al seguir sus rastros, descubrieron una parte enterrada de Amegakure, una inmensa tumba iluminada por chakra con un lecho de flores blancas, y un enorme mural que le recordó la importancia de salvaguardar Amegakure de la conquista. La situación se vuelve más urgente, ya que la amenaza se cierne sobre la seguridad de su pueblo y los secretos que protegen. La lluvia que cae sobre Amegakure se convierte en un testamento de la determinación de Yusuko por preservar la esencia de su aldea frente a la inminente tormenta.
Enfrentado a un dilema sin salida, Yusuko Kumasugi se veía obligado a hallar una vía de escape, pues su destino era claro: o encontrar una salida o perecer defendiendo la aldea y todo lo que esta resguardaba. La sombra de la inminente amenaza se cernía sobre él, instándolo a tomar decisiones cruciales que determinarían el destino de Amegakure y el legado de sus ancestros.
Siguiendo las indicaciones que te había dado Airi para llegar a la entrada que te llevaría a una serie de túneles, y finalmente a donde debería estar ese corredor con el símbolo de Rikudō. En el transcurso las personas de la Lluvia solo seguían mirando el rostro de aquel que había derrotado a su líder, a quién en esencia logró "la conquista". Nunca había sido anunciado como una gran noticia o algo por Akatsuki, pero los rumores volaban, y pronto que tarde se había dejado claro quién fue quién terminó atacando directamente a Yusuko Kumasugi, todo su camino a través de la Lluvia hasta llegar allí, las personas que había derrotado, pero dejado vivas, junto con su Líder.
Seguramente el ambiente sería más tenso, intentos de asesinato o rebelión serían más común (más allá de la Salamandra) si hubiera acabado con la vida de sus ninjas, si hubiera acabado con la figura que representaba al guardián de la aldea, pero haber aceptado a intentar atacar de una forma más permisiva, y aceptado la charla que hizo cambiar de parecer a Yusuko de no luchar hasta la muerte, había dado un respiro importante.
Eso no quitaba que igual te odiaban, a todo Akatsuki, y la rebelión de la Salamandra seguía existiendo.
Pero eso no te importaba, ya había quedado claro, tú deseo de este lugar estaba por encima de conquistar y de permanecer, de conseguir ganar el respeto de la gente, o de su obediencia absoluta. Como dejaste claro antes de que iniciara todo esto, tú deseo en esta aldea era puro deseo de ser capaz de entender qué era lo que había ocasionado todo, lo que había causado que desapareciera tú familia, que te abandonaran... Y el beneficio de ganar un lugar estratégico para Akatsuki, y ganarte la confianza de ellos era un buen añadido: no lograste asesinar a tú objetivo, pero el hecho de haber logrado cumplir el objetivo principal era suficiente para que más gente se uniera a la causa de Akatsuki, e incluso la caída de un par dentro del ataque fuera reemplazada rápidamente por otros ninja que deseaban estar en el mismo grupo de aquellos que conquistaron una aldea entera.
Así que dejando todo eso a tus espaldas, entraste finalmente por una gran tubería que estaba liberando apenas un chorro de agua que no lograba ni cubrir tú pie, seguro por una válvula cerrada en otro lado. Entrando a ese lugar, tus ojos Sharingan pronto se ajustaron a la luz y lograste ver incluso a plena oscuridad, aunque si lograbas emanar alguna forma de luz seguro que no sería malo.
Recorriste en silencio, con el eco de tus pisadas y unas cuantas ratas que pasaban por ahí, gran parte de la tubería hasta llegar a una parte del lugar donde había una válvula de mariposa que ya se encontraba girada, permitiendo el paso al túnel que quedó después de los trabajos subterráneos, y ahí fue tu caminata ahora hasta encontrar ese lugar derrumbado en una pared de roca que te dejaría entrar ya a los túneles subterráneos de la Lluvia.
Tus pisadas se verían obligadas a detenerse cuando llegaste a esa bifurcación que te dijeron, a ese lugar donde nunca llegó a pasar Airi, todo porque había otra persona ahí, una con una túnica blanca con capucha de bordes dorados, el cual estaba recostado contra la pared, brazos cruzados. La luz que iluminaba a la persona era una especie de daga eléctrica clavada al lado suya, y cuando estuviste cerca, levantaría el rostro para verte.
Yusuko Kumasugi había vuelto de los muertos, y ahora se encontraba delante tuyo una vez más, aunque quizá en un momento más calmado y tranquilo por ambas partes, pues en su rostro no podías notar ira o disgusto, era el rostro de una persona normal y corriente.
-- Supuse que era momento de volver cuando supe que se estaban acercando a encontrar este lugar.
Se despegó de la pared y sus brazos dejaron de estar cruzados. Su mano se fue a tomar la daga de rayo y volteó ligeramente hacia el corredor que se iluminaba, mostrando el símbolo del Sabio en la cima, algo oculto, ya bastante dañado, apenas y se podía ver partes de tres magatamas, y solo un cuarto del círculo concéntrico encima de ellas como siempre.
-- Te podría hacer el resumen de lo que encontrarás al pasar por ese corredor. Pero supongo no te importará y querrás ir tú mismo a verlo, así que ahorraré mis palabras. Solo te pediré que me permitas acompañarte, y responderé cualquier duda que tengas.
Voltearía a verte una vez más, esperando que aceptaras. En su mente había muchas cosas que discutir, algunas contigo. Estos meses fuera dieron resultado, y por fin estaba empezando a entender más todo lo que rodeaba esta aldea, y todo este desastre aparente sobre Indra. Y aunque sabía le faltaba todavía más, mejor conocimiento, descubrir más y poder descartar información falsa, el tiempo se le estaba acabando con las cosas solo escalando allá afuera, sobre todo luego de la victoria de Suna sobre Konoha.
-- Espero estés preparado. Ese lugar fue donde encontré a tú padre, y tú hermano. La última vez que los vi vivos.
Ahora que había conseguido información por su propia cuenta, sin tener que pedir que se la diera gente de Konoha que obviamente le mintió, finalmente había dado con la realidad de Sasuke, y su hipótesis meses atrás había sido correcta: esos dos habían sido su familia.
[Sasuke Uchiha (Rango A)] (613,400 XP | 1,307 IP | 1,013 AP)
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[Anotaciones del Evento]
• A partir de ahora, todos los eventos (Lvl. 20 o Superior) que continúen la historia de Ionia y los personajes asociados a ella, serán considerados [Saga], incrementando el poder (y peligro) potencial de todos los eventos, así como las recompensas obtenidas en estos.
• [Flashback] Por cada (01 t) que superes en finalizar los bloqueos, aumenta en (25%) el poder final de la trampa, interpretativamente esto es a causa de más tropas llegando, y más presión cayendo sobre Sasuke que no está logrando controlar el resto de Akatsuki.
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[Anotaciones del Evento]
• A partir de ahora, todos los eventos (Lvl. 20 o Superior) que continúen la historia de Ionia y los personajes asociados a ella, serán considerados [Saga], incrementando el poder (y peligro) potencial de todos los eventos, así como las recompensas obtenidas en estos.
• [Flashback] Por cada (01 t) que superes en finalizar los bloqueos, aumenta en (25%) el poder final de la trampa, interpretativamente esto es a causa de más tropas llegando, y más presión cayendo sobre Sasuke que no está logrando controlar el resto de Akatsuki.


