Mi género favorito es el que con este puritanismo en alza en la netcultura actual de muchas socmeds es llamado problemático:
el género erótico. Ahora, yo uso "erótico" porque me parece una palabra que abarca desde el romance que más se dice no ser una fantasía sexual (
cofcofcofTwilightcofcof) hasta el libro que, literalmente, solo está escrito para que te hagas una paja. Pero no me gusta la arbitrariedad de hacer la diferencia entre "romance", "erótica" y "porno" --porque me parece tonta, elitista y misógina, al encontrar la diferencia en el hecho de las mujeres "puras" leen romance "puro", y las pecadoras obvio que van a leer el corrompedor, mal y horroroso
sexo; ¡piensen en los niños! Como dijo ContraPoints, con un tono sarcástico, en su vídeo: "
Romance is for good girls and erotica is for sluts. Porn, of course, is for men". Por esta razón es que me gusta decir que mis fanfics son porno y a mucha honra.
Con ese disclaimer fuera del camino, me gusta el género erótico porque, como todos los géneros, es capaz de tocar una de las partes más fundamentales del ser humano:
la sexualidad. Lo digo incluso como alguien que es asexual, cuyo libido la gran mayoría del tiempo está muerto y que le repugna pensar en tener un encuentro sexual con alguien en la vida real; y es porque la sexualidad no implica solo un mete-saca entre dos (o más) personajes, es también la intimidad, es el peligro, es la fantasía, es la
cuck tent de Twilight. Similar a cómo existen los kinks no sexuales, donde la atracción es más bien una muy fuerte descarga emocional. Claro, mete-saca es lo que más escribo y lo que más leo, pero incluso en un mete-saca pueden haber ideas y exploraciones de ideas muy interesantes. El sexo (ficticio, en este caso) no está exento de ser un medio por el cual los personajes (y por ende las personas, el autor, el lector) puede explorar una serie muy amplia de ideas, de emociones, de escenarios; alguien puede encontrar erotismo en el terror, por ejemplo. De hecho, y siguiendo aquí un poco la idea del ensayista Georges Bataille (lo sé, lo sé, es un poco
Le Problematiqué, pero una que otra cosilla es rescatable de todo lo que dijo en esas buenas casi 400 páginas) donde el erotismo y la muerte son dos caras de la misma moneda; son vida, son muerte, son vulnerabilidad, son identidad; son a su vez el inicio y el fin.
Eso sí, últimamente no he leído libros de publicación tradicional (aka editoriales grandes) porque... porque el het me aburre, no voy a mentir. No me interesa, y la gran mayoría de YA ahí afuera es het. Prefiero los libros de editoriales pequeñas, que no se ven restringidas por arbitrarias reglas de censura para aparecer como "BESTSELLER EN EL NEW YORK TIMES", así como también prefiero leer libros autopublicados --porque ahí hay mucha MENOS censura. Y porque en la autopublicación ABUNDA el M/M y el F/F, que son mis categorías predilectas.
Y para poner un ejemplo perfecto del erotismo como la otra cara de la muerte, recomiendo tanto tanto leer
Querelle de Brest de Jean Genet. Obra maestra. Recuerdo que pasé penurías intentando encontrar una copia física hasta que un día, por arte de magia, apareció frente a mí y salté a comprarlo. Bendita sea esta editorial argentina que lo sacó y lo tradujo. De todas formas, está disponible en digital.
También me gusta el género de misterio, pero de este ya no tengo un ensayo que dar XD La verdad es que leo misterio no por el, eh, "juego mental" de querer ser yo también el detective y leer entre todas las líneas y juntar las pistas y todo eso, dios, mucho trabajo, ya hago eso en mi área de estudio, no lo quiero hacer en mi tiempo de ocio. Me gusta leer misterio como alguien que ama sorprenderse por personajes inteligentes y que tienen un monologo al final del libro explicando todo mientras los criminales se quedan con el ano cuadrao del susto y de la sorpresa. Mi detective favorito es Hércules Poirot <3.
Por otro lado, mi género menos favorito es el terror y es porque un libro de terror jamás me ha causado terror.
@Elysia Quiero reclamar la gema de este tema!
