One-Shot el sentido de la vida. [Dragon Age]

Historia corta en la sección de literatura

el sentido de la vida. [Dragon Age]

Fandom
Dragon Age
Pareja
M!Rook/Neve Gallus
Relacion
  1. Het
Genero
  1. Hurt & Comfort
  2. Slice Of Life
Clasificación
Público General
Advertencias
Spoiler DA: The Veilguard
Sinopsis
A veces volver a la vida, a la realidad, no es fácil. Menos aún cuando vives rodeado de gente tan complicada como tú.
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19 Feb 2025
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Una isla soleada~
para el reto navideño del server 'Blossom Coffee', el prompt es 'bajo el muérdago'.


Si alguna vez Neve había fantaseado con la escena de volver a sentirse en familia, quizás éste era el momento en el que se daba cuenta de que ya no era una fantasía, si no una realidad.

Incluso ver a su propio padre en la ecuación, intentando mantener una conversación con su consuegro, parecía sacado de algún extraño sueño inducido por las volutas. Thrandell, el padre de Rook y la Inquisidora…de Desharion y Ellana, parecía un gigante gentil visto junto a Sextus Gallus, con su barba de chivo y sus ojos verde oscuro inquietos y curiosos. Pero aquello le llenaba de alivio, pues tras como Minrathous había quedado hace unos meses por culpa de los dioses, verlo vivo era suficiente.

Su constante relación por carta estaba terminando después de años y años.

Aquello era un evento tan curioso como el hecho de que ahora tenía sobrinos.

Neve siempre había sentido cierta reticencia hacia la maternidad, quizás por el hecho de que su vida había sido siempre una atracción enana de subidas y bajadas vertiginosas y de que su propia madre no había tenido el tiempo suficiente como para proveer de esa conversación. Pero gracias a esta situación, gracias a conocer a sus cuñadas, el tema estaba en progreso de ser estudiado, uno de tantos temas a los que podía poner atención gracias a que nadie había muerto en el fin del mundo.

"Puedo escuchar tus pensamientos," la voz de Morrigan, quién se había posicionado a su lado al poco tiempo de haber llegado al Faro, le sacudió un poco la atención. "O más bien verlos."

Ambas miraron hacia arriba, dónde algunas volutas revoltosas y curiosas se habían quedado revoloteando. No era raro que estas estuvieran alrededor de Neve, la seguían a todas partes en cualquier momento, pero sobre todo era cuando sus pensamientos parecían un vagón sin frenos que se emocionaban más.

"Es que se siente extraño," la sinceridad era algo que había caracterizado a Neve desde que tenía uso de memoria, aun si a veces estar emocionalmente constipada retorciera aquello. "Quizás es por cómo fuí criada."

Morrigan se rió entre dientes, un gesto que a Neve se le antojaba heredado en vez de algo que la bruja tuviera de forma natural o en su forma de ser. Cada vez que había interactuado con ella, Neve siempre se había sentido como si estuviera frente a alguien a quién no debía ver, de quien ni siquiera tenía que hablar a nadie de.

"Oh querida, únete a la larga lista de gente criada en formas extrañas," Neve negó suavemente cuando Morrigan le ofreció llenar su copa del vino orlesiano que acababan de abrir. "Parece que viene en su sangre élfica encontrar marginados y flechas perdidas, quedándoselos como trofeos, colmandolos de atenciones."

Podía ver con certeza las palabras de Morrigan, pues la escena frente a sus ojos era una tan variada como pintoresca.
Por un lado estaba Kieran, que dormitaba en un sofá junto al fuego, estaba empezando a ser cubierto por miles de volutas; y su hermana, Saoirse, que dedicaba su magia a ayudar a poner alguna decoración de Invernalia. Los hijos de Morrigan y Theron, el gran héroe de Ferelden que ahora se encontraba preparando asado, eran una mezcolanza de rasgos pero lo que predominaba eran sus orejas punteadas con ligereza y sus ojos dorados antinaturales.

Y por el otro estaban los hijos de Ellana y su kadan, Iron Bull. Neve nunca había visto algo igual, quizás para el ojo de aquel que solo vive sin cuestionarse –lo cual contribuía a la mayoría de la sociedad thedosiana, sin distinción de religión o etnia– los categorizaran como niños qunari, pero en ellos podía ver la herencia élfica como un gran cartel de lirio como los que se usaban en Minrathous. Cassandra, la Buscadora de la Verdad, dedicaba su tiempo a escuchar la incansable charla de Ixchel, la niña que menos qunari se veía por la falta de los característicos cuernos; pero que su hermano mayor Ishtar, quien se dedicaba a jugar a lo bruto con su padre y su tío Desharion, había heredado en su máxima ponencia. Ambos, para gran sorpresa de al parecer nadie, eran tan mágicos como su 'santa' madre.

"¿Qué tal van las cosas con Desharion?" dicha madre volvió de ayudar a Theron, que había tenido dificultades con algo, y se posicionó junto a ellas para descansar. "La vuelta a la normalidad es complicada."

Ah, si, aquello era algo complejo en lo que aún estaban trabajando.

Lo cierto era que salvar Thedas y vivir en ese después era bastante diferente a lo que alguno de ellos podría haber imaginado. Estar en tensión por tanto tiempo, vivir con el miedo en la punta de los dedos, era tan extenuante que incluso cuando ya no se estaba así, recibías un latigazo de vuelta por ello, aunque eso era diferente según a quién le tocase.

Desharion tenía pesadillas noche sí y noche también, su apetito había cambiado a uno más escueto, y pensaba y meditaba. Aunque no cesaba de moverse, de ayudar, lo hacía de forma silenciosa como si de esa forma compensara lo que sea que su cabeza creyera que debía ser devuelto.

En cambio, Neve llevaba un tiempo que lo único que se encontraba haciendo era dormir, dormir y más dormir. Trabajaba con una energía que nunca había tenido antes, que mezclado con su incansable forma de trabajar, dejaba atrás a muchos. Tenía apetito por ella y por su Brete. Lo único que no le gustaba es que los dolores de cabeza y las migrañas se habían vuelto recurrentes.

"Le está costando recuperarse, pero cada día le veo sonreír un poco más," Neve sintió la necesidad de tomar una profunda respiración para aclarar un poco su mente. "Ha estado bastante…incómodo, cómo si le costara concentrarse. Pero sigue siendo él, más apagado, pero está."

"No ha conocido la verdadera calma nunca," añadió Ellana, tomando del vaso que Morrigan le había preparado mientras Neve hablaba. "No sé hasta qué punto de todo te ha contado mi hermano pequeño de su camino hasta ahora, pero pudiste ver un vestigio cuando vinimos Theron y yo para terminar su vallaslin."
Era cierto que tras aquel ritual de tatuaje, Desharion había empezado a comportarse de forma ligeramente diferente, como si una gran responsabilidad –aún mayor de la que ya tenía– le hubiera sido encargada. Le había visto tantísimas veces murmurar palabras veladas, mano en la nuca, antes de dar cualquier orden que ya se le había hecho común, pero al estar los dos más a solas se había dado cuenta de que lo único que había cambiado es que ahora le veían hacerlo.

Sin embargo, Neve aún no había querido presionarlo del todo para que tuvieran esa conversación sincera sobre qué había antes de lo que ella conocía. De hecho, una vez hacía tiempo había intentado investigar a su modo para no tener que molestarlo al respecto, pero la propia Bellara la había convencido de que simplemente le diera tiempo, espacio y confianza.

"Creo que sigue sin ser nuestra competencia ser quien desvele eso," Morrigan intercedió antes de que Neve hablase y de forma suave, le miró directamente a los ojos. "Aunque más me interesa saber porqué no has aceptado ni una bebida de nuestra parte. Pensaba que a estas alturas habíamos pasado el pensamiento de que te queremos envenenar."

Puede que Neve casi se atragantase con el zumo de granada que bebía por lo impetuoso de la pregunta, pero era verdad que no era común para ella juntarse con gente que estuviera en su nivel de ser directo y conciso. Quizás las fuerzas del Más Allá le habían enviado a sus cuñadas por eso mismo, porque necesitaba que le diesen de su propia medicina.

"Solo no me apetece mucho, el vino orlesiano no es de mis favoritos," era estúpido, plano y una mentira demasiado gorda pues tanto la Bruja de la Espesura como la Inquisidora habían visto a Neve, en el día de la victoria, acabar con toda botella que hubiera cerca de su mano y argumentando que 'el vino era de sus bebidas favoritas'. "Además, hay niños delante."

"¿Eso habrá que sumarlo a la lista de cosas que Lace ya no os trae, entonces?" comentó Ellana de pasada, observando como Saoirse e Ixchel se habían puesto a hacer una competencia mágica entre ellas. "Hace un mes que no pide a los apotecarios de Refugio Celestial pociones de lirio."

Puede que Neve también odiase un poquito, pero un muy poquito a Lace y sus ganas de querer ayudar.

Hacía un par de meses le había pasado algo que nunca habría pensado: le había dado alergia una poción de lirio. En un principio, cuando conoció a Desharion, le había dado risa que al hombre le saliera urticaria cada vez que Bellara, Emmrich y ella lo habían siquiera rozado con las manos manchadas de forma accidental. Eran apenas unas manchitas en la zona, que al parecer le picaban como el demonio, pero era gracioso cuanto menos –sobre todo teniendo en cuenta que no era peligroso, había que dejar claro esa parte.

Y ahora le había dado a ella, fíjate tú por dónde, así de la nada…

Pues bueno, de la nada no, la verdad.

Neve miró hacia el suelo, en cierta forma derrotada. Daba igual que su mente no quisiera pensar en ello, que deseara estar equivocada, pero ya era demasiado obvio para sí misma incluso cuando quería negarlo.

"¿De verdad es tan obvio?" fue un breve susurro, cerrando los ojos porque no quería ver las caras de '¡lo sabíamos, ja!' que sus cuñadas iban a poner.

Nadie sabía nada, era su secreto. Un secreto demasiado bien guardado porque no estaba suficiente tiempo alrededor de aquellos que mejor la conocían como para que alguien notara algo raro en sus comportamientos. Y Desharion…bueno, él estaba pasando por bache que apenas y se acordaba de que debía comer.

En cambio, si Neve las estuviera viendo, podría descubrir cómo Morrigan y Ellana se estaban mirando la una a la otra con preocupación. Ellana, que había vivido toda su vida con una alergia severa al lirio, y Morrigan, que le había afectado aquello en dos ocasiones muy concretas.

Tan concretas como que uno estaba despertando, tan larguirucho como era, en ese momento por el olor a comida y la otra estaba con su cara de hacer 'el mal', como Theron definía la travesura que él había puesto en todo su proceso de creación.

"Hay opciones para eso, te puedo enseñar una solución para dejar el uso de pociones de lirio por un tiempo," Ellana fue rápida, no quería darle espacio para que Neve pensara. "Traeré lo que necesites…"

"Eso me temo no solo es lo que necesitas, ¿verdad?" Morrigan fue la voz de la razón y las otras dos la miraron. "¿Se lo has dicho?"

Y esa pregunta quedó colgando por unos momentos en el aire, esperando ser respondida con palabras…pero no lo fue y eso fue respuesta suficiente.

Tampoco es que les diera tiempo a elaborar más sobre el tema, puesto que las tres tuvieron que salir en ayuda de Bull, Desharion y Kieran, que estaban siendo aterrorizados por dos niñas mágicas de doce años y que habían sacado ideas terroríficas de sus pequeñas mentes y las estaban empleando de muy buena gana, para su desgracia.

Sin embargo, las tres habían firmado un silencioso pacto de reunión más adelante, uno dónde podrían hablar sin la presencia de posibles eventualidades y con mucha más calma. Quizás para cuando llegara la hora del café, quizás podrían escapar a su despacho…

…y en quizás se quedaría, pues Desharion decidió que no se uniría a los demás a los juegos de Invernalia que harían en el patio, que estaba cansado.

Neve les hizo un gesto a sus cuñadas para que fueran ellas, que no se preocuparan, que ella lo tenía todo controlado.

"Tu padre me cae bien," comentó Desharion cuando le trajo un café recién hecho, tal y como le gustaba. "Desde que me lo presentaste parece muy animado por saber más de mi."

"No le des mucha rienda, amatus," Neve, acomodada en el sillón que habían sacado al patio para poder ver las actividades, agradeció la taza caliente aún si la peculiaridad del Faro no les dejase ver el crudo invierno. "O le tendrás escribiéndote cartas y notas cada segundo que se le cruce algo a la mente."

El término de cariño, tan común ya, le dio a Desharion en el momento en que se sentaba junto a ella y, al poner el brazo sobre sus hombros, la apretó ligeramente en respuesta. Podían ver como Thrandell y Bull enseñaban a Sixtus las reglas de los juegos, y él con avidez aprendía de ellos. Neve podía ver claramente de dónde había sacado muchas cosas y eso hacía que su corazón doliera, doliera porque se había escondido de ese vínculo por miedo a muchas cosas que todavía no había conseguido hablar con él.

"No importa, me gusta hablar con él, de hecho le voy a ayudar a organizar su tienda en Minrathous una vez consigamos quitar el tentáculo que hay encima del edificio," Neve simplemente hizo un breve gesto de exasperación, sacando a Desharion una pequeña risa, que este aprovechó para tomarle de la mano y dejar un beso sencillo allí. "Eso está mejor, hoy estás…diferente. Más seria. Sabes que podemos decirles que se marchen, ¿no?"

"No, no hace falta," le salió demasiado rápido, haciendo que los ojos verdosos dorado de Desharion brillaran con cierta preocupación. "Es solo qué…creo que me has echado mucho café."

Ante lo absurdo de la situación, de la frase, ninguno hizo más que mirar la taza con cierta perplejidad. Esto no era sobre el café y Desharion, con su finita paciencia, fue delicado y retiró la taza de manos de Neve tal cual cómo se la había entregado segundos atrás.

"Neve, ¿qué ocurre?" ahí estaba el hombre que le había enamorado, la dulzura inocente de quien aprendió a ser paciente a fuerza de caerse una y otra vez. "Si estás cansada, podríamos ir a visitar a Taash e Isabela en la costa, te gusta pasar tiempo en la playa y recuperar energía con el sol," frunció el ceño suavemente, a la vez que pasaba el pulgar por el dorso de su mano. "¿Hice algo…?"

Y el miedo a que Desharion pensara que todo esto era por él fue mayor que cualquier cosa, que había hecho algo. Las manos de Neve fueron a su rostro de forma inmediata, para de forma seguida juntar sus frentes.

"No, no eres tú," lo dijo con decisión, sin temblar, y pensó que la conversación con Morrigan y Ellana tendría que pasar más tarde. "Solo qué…ah, Brete, no sé cómo vamos a hacer esto."

"¿Esto?" los ojos de Desharion fueron a parar al regazo de Neve y de ahí a su pierna protésica. "No me digas que te tienen que cortar la otra pier–"

"¡Brete!" el mote cariñoso le salió con incredulidad en un susurro de regaño, porque de todos los momentos para ser gracioso, para hacer un chiste que solo él comprendía, había elegido el mejor para volver a ser él mismo.

"¡Qué!" le imitó Desharion en el tono, en el susurro, y de repente añadió también en un susurro que solo escucharían ambos tras ver que nadie se había dado cuenta al estar ocupados corriendo o escapando de unas volutas que querían posarse sobre las cabezas de la gente.

"No sé cómo…ah venhedis, Desharion," sus manos bajaron al pecho de su pareja, apretando la tela de su camisola. "Yo no sé ser madre, ¿tú sabes ser padre? Porque estamos en un buen lí–"

"¡La voluta se ha posado en los tíos, ahora se tienen que besar!"

Desharion, en aquel momento, sintió que todo se paralizaba a su alrededor. El grito inocente de Ixchel había quedado relegado a otra dimensión incluso. La presencia calmante que durante meses le había estado presionando la nuca se convirtió en una corriente eléctrica.

Lo único que podía hacer era mirar a Neve, sentía que él mismo tenía los ojos extremadamente abiertos, tanto como para que él mismo lo considerara incómodo. Solo podía mirarla, ver como cada milisegundo pasaba y el miedo en el rostro de la persona a quién más amaba se hacía más visible, y estaba pasando a pánico. Su mirada bajó tortuosamente lento hasta dónde Neve estaba colocando su mano, y de repente el tiempo volvió a su velocidad normal.

Lo primero que hizo fue jadear, la adrenalina del momento habiéndole dejado sin aliento; lo segundo fue instinto puro, pues besó a Neve con toda sus fuerzas, sin saber si hacía caso a su sobrina o al fuego que explotaba en su pecho; y lo tercero que hizo fue ponerse de pie.

Escuchó una risa en sus oídos, una conocida y que de pequeño siempre le había acompañado. Una risa que sonaba a un 'felicidades, hijo'.

"¿Es posible que te de un infarto de felicidad?"

Ah…sí, quizás no fue el mejor momento para volver a sentirse de verdad el mismo. Con las bromas, con la energía, con las formas raras de pensar.

Mucho menos porque acto seguido, Desharion cayó redondo al suelo, presa de algo llamado 'volver a sentir que la vida tiene sentido'.
 
Si alguna vez Neve había fantaseado con la escena de volver a sentirse en familia, quizás éste era el momento en el que se daba cuenta de que ya no era una fantasía, si no una realidad.

Incluso ver a su propio padre en la ecuación, intentando mantener una conversación con su consuegro, parecía sacado de algún extraño sueño inducido por las volutas. Thrandell, el padre de Rook y la Inquisidora…de Desharion y Ellana, parecía un gigante gentil visto junto a Sextus Gallus, con su barba de chivo y sus ojos verde oscuro inquietos y curiosos. Pero aquello le llenaba de alivio, pues tras como Minrathous había quedado hace unos meses por culpa de los dioses, verlo vivo era suficiente.

Su constante relación por carta estaba terminando después de años y años.

Aquello era un evento tan curioso como el hecho de que ahora tenía sobrinos.

Eso eso, estas introducciones me gustan y me dan sentido existencial .- inserte sticker corriendo-.

"Oh querida, únete a la larga lista de gente criada en formas extrañas," Neve negó suavemente cuando Morrigan le ofreció llenar su copa del vino orlesiano que acababan de abrir. "Parece que viene en su sangre élfica encontrar marginados y flechas perdidas, quedándoselos como trofeos, colmandolos de atenciones."

-- "Estas criado de forma extraña"
- First time?
-- ....

Una raya mas al tigre básicamente (?


Acaba de ganar muchos puntos conmigo
}
"Aunque más me interesa saber porqué no has aceptado ni una bebida de nuestra parte. Pensaba que a estas alturas habíamos pasado el pensamiento de que te queremos envenenar."

Me hiciste aca reir con toda la parte filosofica mistica antes de, con el analisis mental sobre que igual debia dar su grado de confianza y espacio, solo para que Morri le diga que que wea, si se suponeq ue no la van a envenenar

un clasico, totalmente un clasico, quiza la envenenen sin que sea literalmente la intención el hacerlo (???

Y ahora le había dado a ella, fíjate tú por dónde, así de la nada…

Mira, el buen Karma

"¿Esto?" los ojos de Desharion fueron a parar al regazo de Neve y de ahí a su pierna protésica. "No me digas que te tienen que cortar la otra pier–"

Me encanta su humor hahahaha
le salio del alma la pregunta, totalmente

"No sé cómo…ah venhedis, Desharion," sus manos bajaron al pecho de su pareja, apretando la tela de su camisola. "Yo no sé ser madre, ¿tú sabes ser padre? Porque estamos en un buen lí–"

Lo sabia, lo sabiiiiiaaaa

Mucho menos porque acto seguido, Desharion cayó redondo al suelo, presa de algo llamado 'volver a sentir que la vida tiene sentido'.

Awwwww, el final, el finaaal



Sabía que valdría la pena acomodar estas dos historias para leerlas y comentarlas juntas al final, precisamente porque le dio el sentido de continuidad mental, que cuando chismee todas, decidi releer estas dos juntitas, y se sintió mas bonito así mientras iba re-leyendo mi comentario de regreso hahaha

Este review es mas cortito porque vista cansada, pero definitivamente, me atrevo a decir que de todas, esta fue la que me hizo sentir mas cozy y a gusto junto al anterior, simplemente por el topico que empujan de un sentido de familia y union, y de que todo esta junto al fin de nuevo como debe estarlo
 
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