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Primera Parte.
Despierta en un suelo blanco con baldosas de colores. Frente suyo encuentra un tren colorido que iluminaba un poco el lugar.
No sabe cómo llegó ahí. Hace unos momentos él estaba en su árbol preferido, lejos del ruido que ocasionan sus amigos.
Sube al tren creyendo que lo llevará devuelta a Crittery. El viaje no dura mucho debido a que el tren choca contra algo, afortunadamente logra escapar antes de que se prenda fuego.
Se encuentra con un cartel que dice "Playcare", supone que así se llama el lugar. Al entrar a Playcare, se encuentra con varios lugares destruidos, sucios y con escasa iluminación, también encuentra juguetes rotos manchados de sangre.
Sigue su camino tratando de ignorar eso, pero mientras más sigue, se encuentra con aún más cuerpos y unos carteles con fotos de sus amigos. Cada uno de esos carteles es acompañado con audios, al principio son inocentes, al final sólo escucha gritos de dolor, se pregunta si sus amigos también llegaron hasta allí y sufrieron un doloroso destino.
Estaban el de todos los Smiling Critters excepto el suyo y el de DogDay. Eso le daba esperanzas de que tal vez se encuentre con su Sol.
Luego de pasar por una guardería, una escuela y un laberinto lleno de peluches parecidos a él y sus compañeros, llega a un pasillo de celdas. Curiosamente se siente calmado, el lugar tiene un aroma que le trae felicidad y comodidad. Es un aroma dulce, con tan solo olerlo le recuerda a la...
—Tú...
Vainilla.
—¡¿Por qué volviste?! ¡¿Acaso disfrutas verme así?!
No puede creer lo que ve.
—¿Que harás ahora? ¿Acaso me quitarás una pierna cómo lo hiciste con Hoppy? —Dice, lleno de lágrimas.
Ve al perro con cadenas. Se parece a DogDay, es DogDay, pero no su DogDay. Esté perro es más alto, se ve muy fuerte, su voz es grave, y no lleva una sonrisa. En sus ojos no hay brillo, sólo fuego. Él da miedo.
Pero de alguna manera eso le gusta a CatNap.
—¿Crees que haciéndote más pequeño y tierno hará que te perdone? Eres un gato muy estúpido. Te voy a... —Intenta saltar a él, pero las cadenas lo detienen.
¿Más pequeño? Ese es su tamaño normal y no cree que pueda hacerse más alto o más bajo.
Ve cómo DogDay forcejea contra sus cadenas, nota que esas correas apretan mucho sus muñecas. Se sube al hombro del Sol, sorprendiendolo. Logra quitar ambas correas con algo de esfuerzo.
DogDay soba sus muñecas para aliviar el dolor, mira con extrañeza al gato en su hombro. CatNap sólo sonríe esperando una acaricia en la cabeza cómo su DogDay suele hacerlo en modo de agradecimiento.
A cambio recibe un golpe contra el suelo. El perro lo lanzó.
—Gato tonto.
No tuvo tiempo de levantarse antes de que DogDay lo acorrale contra el suelo.
—¿Crees que te voy a perdonar por liberarme? —DogDay acaricia el pecho de CatNap. —Tendrás que hacer mucho más para conseguirlo...
Sin poder evitarlo, el más alto fuerza a CatNap a besarlo. El pequeño gato forcejea para huir, pero es imposible, éste DogDay es más grande y fuerte que el suyo.
***
Ahora mismo la mitad del miembro de DogDay se encuentra en su boca, la otra mitad es masturbada por sus manos. Esperaba que el tamaño del pene de DogDay sea grande, pero no tan grande. Está seguro de que si eso lograse entrar en él atravesaría su estómago.
—Vamos ¿Eso es todo lo que puedes hacer? —El "último" Smiling Critter empuja sus caderas hacía adelante ahogando a CatNap. Molesto por la poca acción, jala una de las orejas del gato ganándose un maullido de dolor. —Házlo mejor si no quieres que te arranque esa pequeña lengua tuya.
Saca la enorme polla de su boca y la sostiene con ambas patas. Su lengua comienza a lamer el falo cómo si fuera un helado.
Un helado sabor vainilla. Su favorito.
Mientras las lamidas siguen, una de sus patas va a las bolas del perro, las acaricia y tira levemente de ellas. Sabe que hace un buen trabajo cuando escucha los jadeos del cocker spaniel.
DogDay gruñe al ver a CatNap. Sabe que el gato está disfrutando eso. La cola morada que se agita, el movimiento de caderas en busca de fricción y la cara sonrojada delatan al gato.
El Sol no quiere eso, no quiere ver a la Luna feliz, no después de todo lo que hizo.
La Luna no merece tener amigos, no merece sentir placer, felicidad, amor. Lo único de lo que es merecedor es del odio, de la soledad, la tristeza, el dolor y el sufrimiento.
DogDay se encargará de eso. De hacer sufrir al gato. Lo hará sentir todo el dolor que le causó a sus amigos. Romperá su pequeño cuerpo al igual que el gato rompió su corazón.