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Terminado (+18) El sueño de CatNap (Smiling Critters | DogDay/CatNap)

  • Iniciador del tema Iniciador del tema YekKio
  • Fecha de inicio Fecha de inicio
Fandom
Smiling Critters (Poppy Playtime)
Pareja
DogDay/CatNap
Genero
  1. Angts
Clasificación
Explícito
Advertencias
Top DogDay, Bottom CatNap, Violación, Leve angst, Trans CatNap
Sinopsis
CatNap y su extraño sueño (pesadilla).

YekKio

Nómada del Conocimiento
Tejedor de Historias
Mensajes
29
Puntos de reacción
29
Puntos
20
Primera Parte.





Despierta en un suelo blanco con baldosas de colores. Frente suyo encuentra un tren colorido que iluminaba un poco el lugar.
No sabe cómo llegó ahí. Hace unos momentos él estaba en su árbol preferido, lejos del ruido que ocasionan sus amigos.

Sube al tren creyendo que lo llevará devuelta a Crittery. El viaje no dura mucho debido a que el tren choca contra algo, afortunadamente logra escapar antes de que se prenda fuego.
Se encuentra con un cartel que dice "Playcare", supone que así se llama el lugar. Al entrar a Playcare, se encuentra con varios lugares destruidos, sucios y con escasa iluminación, también encuentra juguetes rotos manchados de sangre.
Sigue su camino tratando de ignorar eso, pero mientras más sigue, se encuentra con aún más cuerpos y unos carteles con fotos de sus amigos. Cada uno de esos carteles es acompañado con audios, al principio son inocentes, al final sólo escucha gritos de dolor, se pregunta si sus amigos también llegaron hasta allí y sufrieron un doloroso destino.
Estaban el de todos los Smiling Critters excepto el suyo y el de DogDay. Eso le daba esperanzas de que tal vez se encuentre con su Sol.

Luego de pasar por una guardería, una escuela y un laberinto lleno de peluches parecidos a él y sus compañeros, llega a un pasillo de celdas. Curiosamente se siente calmado, el lugar tiene un aroma que le trae felicidad y comodidad. Es un aroma dulce, con tan solo olerlo le recuerda a la...

—Tú...

Vainilla.

—¡¿Por qué volviste?! ¡¿Acaso disfrutas verme así?!

No puede creer lo que ve.

—¿Que harás ahora? ¿Acaso me quitarás una pierna cómo lo hiciste con Hoppy? —Dice, lleno de lágrimas.

Ve al perro con cadenas. Se parece a DogDay, es DogDay, pero no su DogDay. Esté perro es más alto, se ve muy fuerte, su voz es grave, y no lleva una sonrisa. En sus ojos no hay brillo, sólo fuego. Él da miedo.

Pero de alguna manera eso le gusta a CatNap.

—¿Crees que haciéndote más pequeño y tierno hará que te perdone? Eres un gato muy estúpido. Te voy a... —Intenta saltar a él, pero las cadenas lo detienen.

¿Más pequeño? Ese es su tamaño normal y no cree que pueda hacerse más alto o más bajo.

Ve cómo DogDay forcejea contra sus cadenas, nota que esas correas apretan mucho sus muñecas. Se sube al hombro del Sol, sorprendiendolo. Logra quitar ambas correas con algo de esfuerzo.

DogDay soba sus muñecas para aliviar el dolor, mira con extrañeza al gato en su hombro. CatNap sólo sonríe esperando una acaricia en la cabeza cómo su DogDay suele hacerlo en modo de agradecimiento.
A cambio recibe un golpe contra el suelo. El perro lo lanzó.

—Gato tonto.

No tuvo tiempo de levantarse antes de que DogDay lo acorrale contra el suelo.

—¿Crees que te voy a perdonar por liberarme? —DogDay acaricia el pecho de CatNap. —Tendrás que hacer mucho más para conseguirlo...

Sin poder evitarlo, el más alto fuerza a CatNap a besarlo. El pequeño gato forcejea para huir, pero es imposible, éste DogDay es más grande y fuerte que el suyo.

***

Ahora mismo la mitad del miembro de DogDay se encuentra en su boca, la otra mitad es masturbada por sus manos. Esperaba que el tamaño del pene de DogDay sea grande, pero no tan grande. Está seguro de que si eso lograse entrar en él atravesaría su estómago.

—Vamos ¿Eso es todo lo que puedes hacer? —El "último" Smiling Critter empuja sus caderas hacía adelante ahogando a CatNap. Molesto por la poca acción, jala una de las orejas del gato ganándose un maullido de dolor. —Házlo mejor si no quieres que te arranque esa pequeña lengua tuya.

Saca la enorme polla de su boca y la sostiene con ambas patas. Su lengua comienza a lamer el falo cómo si fuera un helado.

Un helado sabor vainilla. Su favorito.

Mientras las lamidas siguen, una de sus patas va a las bolas del perro, las acaricia y tira levemente de ellas. Sabe que hace un buen trabajo cuando escucha los jadeos del cocker spaniel.

DogDay gruñe al ver a CatNap. Sabe que el gato está disfrutando eso. La cola morada que se agita, el movimiento de caderas en busca de fricción y la cara sonrojada delatan al gato.

El Sol no quiere eso, no quiere ver a la Luna feliz, no después de todo lo que hizo.

La Luna no merece tener amigos, no merece sentir placer, felicidad, amor. Lo único de lo que es merecedor es del odio, de la soledad, la tristeza, el dolor y el sufrimiento.

DogDay se encargará de eso. De hacer sufrir al gato. Lo hará sentir todo el dolor que le causó a sus amigos. Romperá su pequeño cuerpo al igual que el gato rompió su corazón.
 
Parte 2
(Final)

—¡Ngh~!

Jadeos de dolor y placer escapan de su boca. DogDay lo está castigando con nalgadas fuertes.

No sabe porque lo están castigando, pero le gusta.

—Ugh, eres tan repugnante. ¡Estás mojando mi regazo! —Es regañado por el más alto.

Su coño no puede evitar expulsar lubricante natural. Cada que este perro le habla con esa grave y sexy voz, no puede evitar excitarse más.

¡Slap!

Recibe otra nalgada que es respondida con un maullido necesitado.

A diferencia de CatNap, DogDay está sufriendo. No sabe cómo hacer sufrir al gato.

¡Todo lo que hace le gusta!

Ya lo ahorcó con sus cinturones, recuerda cómo eso aumento más la lujuria en el gato. Cómo abría su pequeña boca buscando aire, separaba más sus piernas mostrándole esa pequeña vulva y la larga cola morada se balanceaba con alegría.

Lo mordió por todas partes, incluso llegó a sacarle algo de sangre en una de esas mordidas, pero el felino idiota respondía con suaves arañazos (Arañazos que le gustaron, pero DogDay no se atreverá a confesar eso).

Ahora, luego de su castigo fallido, el minino frota su coño contra su muslo manchado. Los ronroneos suenan por toda la celda del critter con olor a vainilla.

Esta seguro de que si se folla al gato con brusquedad y sin preparación previa, lo va a disfrutar. Esos artículos viejos que leyó hace años tenían razón, algunos gatos son masoquistas.

—Te odio tanto. —Expresa con sinceridad. Lo odia. Odia a CatNap.

A sus ojos, su Luna– CatNap es un monstruo... Un monstruo que acabó con sus amigos, con los pobres trabajadores inocentes y algunos adultos que venían adoptar a...




Los huérfanos.




Sus niños. Él le quitó a sus bebés, se los arrancó de su cuidado y los escondió. ¿Con quién los dejó? Se sigue preguntando. Cada momento de su vida teme por ellos. Los demás juguetes ya no son seguros. Ni las profesoras, ni Mommy Long Legs.

Apenas se da cuenta de que el gatito morado dejó de moverse y ronronear. Eso es extraño. Su cabeza está agachada.

Con una de sus manos lastimadas, sostiene la barbilla morada y eleva la cabeza del "monstruo". Se sorprende al encontrar lágrimas en esos ojitos.

CatNap llora. Llora porque una de las versiones de su mejor amigo, su Sol, lo odia.

Abraza al critter de orejas largas, en una especie de perdón. Aunque no sabe de que se está disculpando. Él no hizo nada, no entiende nada.

Los brazos naranjas lo rodean. Las manos acarician su cabeza y su espalda, una de esas manos baja hasta la base de su cola, acaricia la zona y antes de que otro conjunto de ronroneos comience...

—¡Ah!

Recibe un fuerte tirón de cola. Eso le dolió mucho.

—Oh... ¿No te gustó? —DogDay agarra la cara de CatNap con su otra mano, aprieta las mejillas del gato tratando de dejarlas más moradas. Pequeñas lágrimas vuelven a deslizarse en ellas. —Pues que mal. Vas a pagar por todos tus pecados. El Prototipos no te va a salvar está vez.

Lame los labios púrpuras, jurando en cumplir sus palabras.



★★★



Su cuerpo se encuentra en casi la misma posición en la que encontró a la copia de su mejor amigo. Al ser pequeño estaba colgando de los cinturones.

—No es bonito, ¿verdad?

El perro frota su gran polla contra los labios exteriores del coño gatuno.

—Estar amarrado...

La punta del pene besa la vagina.

—Aislado...

Entra de una sola estocada. CatNap grita, perdido entre el dolor y la lujuria.

—En un lugar dónde nadie vendrá por ti.

Las embestidas son rápidas, sin ritmo. La polla del canino se siente más grande dentro suyo, invade su interior.

Sus chillidos y maullidos son en súplica de que lo amen nuevamente.

DogDay no se apiada, pellizca el clítoris y marca el pecho de CatNap.

—¡Mmh~! Day-Day~

Los movimiento paran.

Su cuerpo choca contra el frio suelo otra vez.

El critter del Sol se posiciona detrás de él, aplasta la cara de su enemigo contra las baldosas rotas e introduce con bestialidad su pene.

—¡¿En serio no te cansas de ser asqueroso?!

Los movimientos de caderas son bruscos. Las paredes del gato aprietan la circunferencia del cocker spaniel, sin querer dejarlo ir.

—¡¿Por qué te gusta?! ¡Te odio! ¡No debería gustarte!

La mano izquierda del canino tira de la cola morada, enviándole punzadas de dolor a CatNap.

—¡No~!

DogDay sonríe, el felino no debe disfrutarlo. Debe sufrir.

¡Slap
¡Slap!


Las bofetadas volvieron al trasero del critter de la Luna.

El duro trato sólo lo acercaba más al orgasmo. DogDay tiene razón, no debe gustarle esto, pero no puede evitarlo. Lo único que no le gusta es que su Sol lo odie.

¿Que puede hacer para que lo ame?

Mira el rostro de su abusador. Está concentrado en abusar del pequeño coño morado, en hacerlo sufrir. Nunca entenderá que CatNap amará cualquier cosa de DogDay, incluso sus defectos.

Con su cola, afortunadamente abandonada por las manos del perro, molesta la nariz del ex líder. Su vulva vuelve a ser pellizcada a modo de regaño.

Eso sólo incita a continuar.

Choca otra vez la nariz de DogDay, una y otra vez, hasta que...

—Pff- Kitty~ —El DogDay "malo" ríe.

Ambos se detienen, uno con una expresión de "Lo logré" y otro enojado y avergonzado.

—¡Ugh! ¡No lo vuelvas hacer! —Aplasta el cuerpo del pequeño con el suyo, intenta concentrarse en follarlo con ira.

Los nuevos ronroneos y la cola acariciando su cara se lo impiden.

Su mente piensa en los antiguos buenos momentos con su gatito. Antes de que se cegara con las falsas promesas de esa mano metálica.

Cuando aún se amaban y cualquier acción del Sol a la Luna era de amor puro.

Cuando DogDay no era capaz de lastimar al amor de su vida.

Nuevamente para con su objetivo. Está vez se detiene para ver al pequeño minino.

Sigue igual de lindo y caliente cómo en esos tiempos. Sólo que está vez está destrozado por su culpa.

Ahora es él quien llora.

¿Cómo llego a esto? ¿Cuando dejó que su odio lo cegara?

Él no es así. Él no era capaz de esto.

¿Qué pensarían sus amigos de él? ¡Se volvió en un monstruo!

Ya ni él es apto para cuidar a los niños. Ellos no deberían tener un tutor tan horrible.

Sale del interior del gato, va a una esquina y se acuesta.

—Lo siento.

CatNap se acerca a él, pero es alejado con una de esas piernas largas.

—No. Vete.

No se rinde. Vuelve a acercarse.

—CatNap... Por favor.

El critter de la Luna lo abraza. Choca su cabecita contra el pecho naranja, trata de consolarlo.

DogDay no lo rechaza está vez. Lo abraza, llora.

Ambos lloran.



★★★



—¿Estás seguro de esto?

CatNap asiente.

—Okey. Sólo... Sólo déjame intentar algo.

El hocico canino se acerca a la entrepierna de CatNap. La lengua choca varias veces contra el coño.

"Prr~"

La lengua entra y acaricia las paredes aterciopeladas de la versión pequeña de su Luna. Chupa el clítoris de vez en cuando.

—DogDay~⁠♡ —Empuja su entrepierna contra la cara del Sol.

Sostiene las caderas moradas para tener más control. Da unas lamidas más antes de detenerse.

El gato gruñe por la interrupción.

—Shh... Paciencia.

Masturba la parte íntima de su amor. Quiere ver cómo el gato se deshace por su toque.

Parece que CatNap también quiere verlo, la cola del gato envuelve su pene, lo aprieta y masturba.

Ambos gimen, dándole placer a la versión pequeña/grande de su otra mitad.

—Oh, Gatito~ ¡No puedo más!

El perro deja los toques y vuelve alinear su polla contra el "hoyo del amor" de CatNap. Entra con sumo cuidado.

Ambos disfrutan de la sensación.

Pronto la cárcel se llena de suaves gemidos y sonidos de piel contra piel. El lugar ya no parecía tan aterrador y silencioso cómo en el inicio.

Las penetraciones aumentan de velocidad, sin perder el amor, cuando ambos están cerca del clímax.

Sólo un poco más y...

—Te amo tanto, CatNap~

Eso basto para llevarlo al final.

Su interior quedó manchado de un líquido blanco.



★★★



¡CATNAP!

Con ese grito se despierta.

Casi se cae del árbol, por suerte siempre amarra su cola a una rama.

—Ups... Lo siento, CatNap. No sabía que estabas dormido.

Y allí estaba, su Sol. No era el DogDay alto, fuerte, con sexy voz y bien dotado con el que soñó. Era SU DogDay.

Aunque este DogDay sí es algo alto que él, es fuerte, su voz también es sexy cuando "coquetean". Lo único que le falta confirmar es...

—¿Por qué estás manchado allí abajo?

Ese comentario lo sacó de sus pensamientos. Mira hacia abajo temiendo lo peor.







Se corrió mientras soñaba.







—CatNap... ¿Creíste que el baño era real?- ¡Ay! —Se queja el pequeño perro al sentir las garras de su amigo clavandose su hombro.

Okey, esto era vergonzoso para el gato.

Nunca va a superar este momento.




Y nunca se olvidará de ese DogDay.




Una vez leyó que los sueños pueden ser portales que te muestren cómo viven otras versiones tuyas. Si está teoría llega a ser real, sólo pide que alguien vaya por ese DogDay, lo salve y le de todo el amor del mundo para que vuelva a sonreír.




Y que el él de esa dimensión se muera por hacer sufrir a su mejor amigo.
 
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