~ [ Sakura Haruno ] ~
[(Nv 16) - ❀ - (Tx05)]
[Harmony of Souls - (18 años)] [1'62 m – 56 kg]
Tan estoico frente a mis ojos que incluso se sentía extraña una discusión así y no simplemente más abrupta, algo estaba mal, algo estaba extraño, había algo más que no estaba terminando de comprender, pero por supuesto, la respuesta que me llegó, hasta cierto punto elaborada, era en parte recordar muchas cosas, porque no es la primera vez que me decías que la aldea estaba francamente condenada.
Más mi propia mente se confundió un poco entre la forma en que abordar esta vez las cosas, la última vez había sido tan directo en medio del conflicto, de ese choque que existía tácito, que esta vez hablaras de una forma tan monótona solamente causó que yo misma terminara por mirarte más fijo unos momentos más, sin tener claro de como debía tomarlo esta vez: ¿Me estabas regañando, estabas enfatizando lo que siempre decías, qué? La saliva pasó por mi garganta, con mi rostro demostrando que mi propia cabeza intentaba trabajar a todo momento para darle una forma.
La comparativa mental de los dos espectros, de lo que me estabas diciendo, lo de que ocurrió esa vez, el bucle entre la generosidad y el egoismo, aún si ambos llevaban al mismo camino de protección...
Seguramente si no fuera porque escuché la respuesta que vino, sobre Arikko, me habría quedado pensando más en la situación, pero escuchar tu propia voz me distrajo suficiente como para entender que no habías estado ahí, más todo eso murió, murió de una forma brutal y directa cuando escuché lo que dijiste a continuación, como un ruido sordo detrás de mis orejas, un murmullo que seguramente si no fuera porque éramos los únicos aquí, porque te estaba mirando y prestando atención, hubiera creído infinitamente que había escuchado muy mal.
Sentí perfectamente el temblor en las manos mientras te miraba, con la frase repitiéndose en mi cabeza con fuerza, una realidad que en la teoría ya me habias dicho precisamente, no es que fuera nuevo, no es que nunca me hubieras dejado en claro cual era tu intención, pero había una diferencia entre un tal vez, una situación a la que no debía confrontar, y que literalmente ahora mismo me explotara en la cara.
Te miré, casi que buscando algún rastro de mentira en tus ojos, pero no había nada ahí que yo pudiera ver o entender, nada, absolutamente nada.
Lo normal hubiera sido retroceder, alertar a la aldea corriendo, o incluso en mi propio afan de "ayudar", intentar detenerte a la fuerza (a pesar de que con una pura ilusión del sharingan seguramente no podría hacer nada más), buscar formas de que se te fueran todos encima y acabaran con esto de una sola vez, pero... pero mi reacción terminó siendo diferente, incapaz de querer verte quizá morir en manos de toda la aldea, pero tampoco ansiando ver la aldea hecha añicos, fue que terminé por reducir la distancia.
Y entonces no llegó un golpe, no hubo ninjutsu, no hubo fuinjutsu o genjutsus, tampoco algun arte médica, no, lo único que hice fue reducir la distancia que quedaba, y forzosamente, sin contemplar otra cosa, te abracé, con fuerza, con mucha fuerza detrás. -
No lo hagas.- pedí, en un hilo de voz, ¿servía si quiera de algo? No sabía, pero en medio de la encrucijada donde yo misma me sentía, lo único que ganó fue el puro lado más sentimental que poseía. -
Sé que hay miles de cosas que no estoy entendiendo, dijiste que todo lo que importaba en la aldea murio... pero- la conversación, la última, viajó por mi propia cabeza lo más rápido posible. -
Tiene que haber una ruta que no signifique destruirlo todo-.
Sentí perfectamente el propio temblor en mis brazos mientras las palabras se atoraban en mi garganta. -
Por favor, Sasuke, no.- murmuré, aun sin saber muy bien si solo intentaba aplazar lo inevitable, considerando las cosas, más esa sensación en el fondo del corazón estaba ahí, alertándome. -
Hay algo diferente contigo, no sé qué, tal vez no lo sepa nunca, pero no necesitas consumirte con eso, las cosas no necesitan ser siempre solo caos y destrucción.- no mentía, no era algo que dijera por decir, genuinamente veía las cosas de una forma tan... bueno, mía, que genuinamente creía que debía haber otro camino, y más aún, sentía en el corazón que algo estaba diferente contigo, aún si bien podría ser solo ilusiones mías.
Pero me dejé llevar, pues si no me apartabas, seguiría con mis brazos fuertemente rodéandote, aún si sentí el picor de las lágrimas en los ojos. -
sé que en el fondo no eres malo.- la memoria, de cuando incluso me justifiqué a mi misma los dichos que se hacían del sobrenombre que te llegó, me golpeó la cabeza. -
déjame llegar ahí, te acompañaré y haré feliz, con el corazón, todo lo que necesites para aliviar la carga- sinceré. -
no necesitas destruirlo todo- mordí el labio, sintiendo muy bien como esta vez si estaban resbalándose un par de lágrimas, entre el pánico, la sorpresa y la situación misma. -
Solo... vámonos, por favor.- y la imagen de Ino, incluso de Izumi y Retsu, me brotó por la cabeza, pero aún si estaba eso ahí, anclado fuertemente, un cariño sincero en especial por la primera, te abracé aún, casi que aceptando esa decisión.
No quería la destrucción de la aldea, no quería el caos que eso traería, no quería muchas cosas, pero, en mi propio egoismo, tampoco te quería ver mal a ti, no tenía corazón para eso, y la disyuntiva entre luchar con ambas cosas partió mi propia mente y corazón en ese ínfimo segundo donde lo único que atine a hacer fue cerrar los ojos, abrazarte lo más fuerte que pude, y esperar llegar a algún rincón de tu conciencia si es que alguna vez había terminado por abrir alguna puerta ahí. -
Cubriré todo el odio con amor.- era, en mis propias ideologías, lo único que consideré real y tangible en este ínfimo segundo donde la decisión y el destino de la aldea se balanceaba en el viento. -
Te amo.-