• 🌌 ¡Astreya Week ha comenzado!

    Celebra a nuestra mascota galáctica creando arte, historias o ideas inspiradas en ella.
    Participa del 25 al 31 de julio y gana premios estelares.
    ¡Súmate a la Astreya Week!

  • 🎉 ¡El Aniversario de Atlas ha llegado a su fin!

    🌟 Gracias por acompañarnos en esta celebración tan especial. Si participaste y aún no has recibido todos tus premios, puedes solicitarlos en el tema oficial del evento.
    ¡Reclama tus recompensas aquí!

  • 🏕️ ¡Campamento Literario de Julio en marcha!

    ✍️ Este mes escribimos sobre Resistencia. ¿Qué significa para ti?
    Participa en los retos semanales y deja fluir tus palabras.
    ¡Únete al Campamento aquí!

  • 🎯 ¡Misiones Imposibles!

    🔐 ¿Aceptas el desafío? Tus habilidades serán puestas a prueba en estas misiones especiales del foro.
    Ver misiones activas

  • 🎨 ¡Reto Artístico de Mayo sigue activo!

    🖌️ El arte no tiene fecha de caducidad. Tienes hasta el 31 de julio para compartir tu creación.
    ¡Participa con tu obra aquí!

[Konoha] Apostando por ella

  • Iniciador del tema Iniciador del tema Aki
  • Fecha de inicio Fecha de inicio

Aki

Campeón del Saber
NH Beta Tester
The Atlas of Worlds
Mensajes
541
Puntos de reacción
7
Puntos
289

KwZWknp.png

~ [ Sakura Haruno ] ~
[(Nv 14) - ❀ - (Tx01)]
[Harmony of Souls - (18 años)] [1'62 m – 56 kg]


La rutina común de regreso no duró, básicamente porque mi propia cabeza estaba demasiado distraída consigo misma, encontrar a Sasuke de golpe, sin anestesia, en una situación como la que fue era más de lo que mi propia cabeza -y corazón- era capaz de soportar, había una diferencia abismal en pasar un año y más añorando una explicación que claramente jamás llegó, una justificación mental que definitivamente no iba a obtener, y peor, aún si estaba segura que más de una vez un par de meses me dije a mi misma que todo lo que implicaba el cariño que de golpe le había agarrado desaparecería, bastó verle el rostro y explotar para definitivamente entender que eso no pasó.

Le quería, era la única cosa real y tangible que tenía firmemente agarrado al pecho, tan real como la amistad que había entablado con Ino, tan sincero como pudiera serlo aún con el tiempo y la distancia, más incluso la parte más terrenal de mi propia cabeza me auto regañaba de que no tenía mucho sentido, que ni si quiera parecía ser algo recíproco como para empeñarme en ese hecho, pero simplemente mi propio corazón no lo entendía, o no quería aceptarlo.

Quizá solo era adicta a la sensación cálida y reconfortante que era sentir amor por una persona, tal vez simplemente era demasiado ilusa, porque definitivamente el hecho de que al volver a la aldea mi corazón susurrara que si aún repetía lo de sobrevivir era por algo.

Él había gastado demasiadas palabras para dejar en claro algo cuando simplemente pudo irse apenas aquel ANBU le había dejado de servir.

Fuera como fuera, independiente de la situación, fue el pensar todas esas cosas y más, lo que terminó por causar mi propia reacción: Estaba distraída, ansiosa por lograr algo que en un año claramente no había logrado, y tan autodidacta como llegué a intentar serlo, yo misma me vislumbre frente a una pared que no sabía como sortear, una donde una parte de mi misma pensó que en realidad la forma más natural que tenía todo el mundo de lograr superar los límites de su conocimiento era cuando tenían a alguien que los guiara, alguien que genuinamente pudiera ser un ejemplo para sí mismo dentro de las cosas que podría llegar a aprender.

Y eso fue lo que me tuvo ahora mismo recorriendo los pasillos del hospital en uno de mis días libres después de haber vuelto de misión, con mi cabeza enfocada en un solo pensamiento, en el ansioso deseo de superarse, incluso, malvadamente, una parte de mi misma quería hacer que Sasuke se tragara sus regaños sobre lo débil que aún era, pero claramente ese pensamiento ya lo había tenido hace un año, y ahora, aunque sentía que había crecido, el cambio no fue tan grande como para impresionar a la misma persona que no podía negar me había generado un alivio y alegría incluso tonta ver que seguía completo y vivo.

Moví mi cabeza hacia los lados, ignorando la contradicción andante mientras caminaba por los pasillos del hospital, saludando a quienes me conocían, deslizándome con una intención en espera de apostar que genuinamente estaría ella ahí, pues más pronto que tarde (conociendo el edificio como lo conocía), fue que me encontraba parada frente a la puerta que daba acceso a la oficina de la persona más importante del hospital, a la mujer que ostentaba el cargo más alto de nosotros, a la misma que en mi propio radar mental, era alguien a quien admiraba como médico y respetaba, tanto como para venir casi que corriendo en mi día libre buscando ver si lograba que ella pudiera voltearme a mirar, claro, dependía totalmente de si estaba aquí o en algún lado específico, pero en mi propio afan de encontrarla ni me detuve a preguntar en la entrada.

Más ya fue tarde para arrepentirme de eso para cuando mi mano se alzó, y armándome de valor golpee con cuidado pero firmeza la puerta que daba acceso a la oficina de la Señora Tsunade.



 


La voz dentro de la oficina llegaría a escucharse diciendo un simple "entra", permitiendo que hicieras tal cosa.

Dentro de la oficina, una bastante normal para el trabajo que tenían, aunque con una mayor cantidad de pergaminos por todos lados, en estantes, en el suelo, en el mismo escritorio... Todos esos pergaminos, algunos libros y otros textos que, hasta donde sabías, eran prácticamente más conocimiento en el ámbito médico, o para el ámbito médico de una u otra manera.

Te encontraste con la jefa médica sentada detrás de su escritorio precisamente viendo uno de los pergaminos, ya la mitad de este tirado en el suelo mientras la otra estaba; y aunque estaba bastante ocupada a decir verdad, ella no hacía rechazo de que sus trabajadores terminaran por hablar con ella si era necesario, aún si la que estaba ahí ahora abriendo la puerta en su momento la hizo enojar (que tampoco era difícil) hace tiempo, que tampoco ya recordaba al ser algo tan pequeño dentro de un día donde hubo cientos de cosas más importantes.

-- Hola Sakura ¿Qué necesitas?

oSCxC6X.png


 

KwZWknp.png

~ [ Sakura Haruno ] ~
[(Nv 14) - ❀ - (Tx02)]
[Harmony of Souls - (18 años)] [1'62 m – 56 kg]


Cuando escuché aquel permiso para entrar fue que lo hice, inspeccionando con mi mirada la oficina y todos los pergaminos que estaban por todas partes, libros y demás textos, que incluso me recordaron vagamente como mi propia habitación (que a estas alturas era mi problema, porque hace como medio año vivía sola), era más un desastre de textos que algo con orden genuino, aunque claro, los míos eran casi que más básicos, daba por hecho que los que tenía la Señora Tsunade aquí eran por mucho mejores.

Pero dejé de disociar con esas cosas para ver a la mujer de cabello rubio tras su escritorio, escuchando sus palabras, imponente como ella sola y con cierto temperamento que comprendía más a estas alturas, me repetí a mi misma mentalmente que debía ser directa, al punto y no temerosa, porque por lo que llegaba a saber y entender, eso no me iba a ayudar para que ella aceptara lo que quería pedirle.

-Buenos días, he venido porque quería preguntarle una cosa.-

Mencioné, sin querer darle más vueltas sobre que genuinamente venía por algo, parándome en medio de la oficina frente a la mujer, con una propia decisión metida muy fuerte en la cabeza, sabía que lo peor que podía pasar es que ella me dijera que "no", que simplemente todo volviera a como era sin más, pero no iba a asumir esa lógica sin antes intentarlo, debía, tenía, que esforzarme más, y aunque no tenía certeza de saber que este era el camino correcto, era el que había elegido tomar, ya ni si quiera solo por mis discusiones con Sasuke cada que lo veía, sino también por mi misma.

-Por favor, tómeme como su alumna.-

Solté al fin, firme, con la voz más firme que tuve para sacar, mirándola directamente a sus ojos para que quedara en claro que lo estaba pidiendo con toda honestidad, con toda sinceridad y deseo, no solo porque quisiera aquí venir a hacerle perder su tiempo solamente por mero gusto, especialmente porque como pocas veces, esta decisión en concreto se sentía como una coordinación genuina entre mi propia cabeza y corazón, una cabeza que quería crecer como médico y un corazón que deseaba tener el poder para cuidar a quienes le importaban.



 


oSCxC6X.png

Se te quedó viendo cuando tiraste la pregunta que más que pregunta, era casi un deseo, no para tomarlo como una orden. Se quedó solo un par de segundos con la cara neutral, antes de solo sonreír -- Me halagas Sakura, pero tengo muy poco tiempo para hacer algo así. -- La excusa profesional que te tragarías, pues ni en su tono, ni en su voz, podrías detectar la mentira -- ¿Qué te hizo querer eso? -- No era tampoco raro que muchos llegaran a desear eso, en un mundo donde era normal buscar maestros o similares, obviamente una doctora, médica o similar querría intentar tener de maestra a ella, pero hasta ahora ella no tenía más que una alumna, y con eso era suficiente; además, realmente no tenía mucho tiempo para eso.

Sin embargo, la pregunta que igual te hizo era porque tenía interés en saber las razones de ella; la mayoría era simplemente porque querían ser grandes médicos, querían ser como ella, cosas bastante simples y que ya había escuchado siempre, pero igual hacía la pregunta, para saber en que lado caería ella, si en algo bastante básico, podría darle algunos consejos, si era algo más complejos, siempre era interesante escuchar los sueños de la gente.



 

KwZWknp.png

~ [ Sakura Haruno ] ~
[(Nv 14) - ❀ - (Tx03)]
[Harmony of Souls - (18 años)] [1'62 m – 56 kg]


Si bien era triste esa realidad de que mucho tiempo no tenía, no era precisamente ajena, ni veía o sentía razones que me hicieran dudar de esa respuesta, más amen a mis propias formas y deseo de no rendirme tan fácil, ya estaba pensando en como buscar formas de apoyar en que hubiera algo más de tiempo, pero no tuve mucho tiempo de darle vueltas a eso en mi cabeza cuando escuché la pregunta sobre qué me hizo desear esto. Básicamente quería escuchar mis razones, unas razones que yo misma venía pensando de camino hacia aquí, que había pensado después de encontrarme con Sasuke, las mismas razones que habían cambiado mi forma de ver mi propia realidad cuando empecé como ninja.

-Necesito superarme como médico para proteger a personas que amo-

La respuesta me salió sin vascilación, sin duda, de una forma que incluso yo me senti algo rara, no porque mintiera (no lo hacía, para nada), si no porque si bien lo había pensado, le di vueltas, me lo argumenté mentalmente, era la primera vez que lo decía en voz alta con tanta fuerza como para tener en claro que genuinamente era lo que deseaba lograr, era como sentenciar verbalmente algo que yo ya sabía.

Lo más cercano de esta admisión había sido la vez que precisamente le dije a Sasuke lo que sentía por él, cuando fui sincera en que quería fuerza para que no me dejara atrás, aquel día donde por primera vez me sentí bien con un objetivo.

-Empecé en la medicina ninja pensando que simplemente era algo que se me daba bien, me hacía sentir bien, disfruto de estudiar, aprender y ayudar, pero... - un flash,otro flash, las cosas pasadas hasta ahora, las personas que me encontré con sus problemas y cosas, incluso Izumi dentro de sus formas era alguien que podía querer ayudar de verdad, pero más importante habían dos de momento, una era Ino, con sus formas, con su ser más libre, una persona que no quería ver mal, que quería acompañarle incluso en sus misiones si con eso podía asegurarme de que de regreso a casa iríamos juntas de compras. -Hay personas que deseo proteger con el corazón, no solo en la aldea dentro del hospital, a fuera de ella también, especialmente porque el mundo sigue girando sin detenerse-

Miré a los ojos a la ninja frente mío, más sabía y más hábil, ella definitivamente debía saber más que yo de todo lo que se vendría, pero yo, desde mi vereda, desde mi ignorancia, desde lo que me quedó en la mente por las palabras de Sasuke, solo podía sujetarme a estos momentos.

Más, luego de la imagen de Ino, con sus sonrisas, sus risas, con esos abrazos que nos dábamos cuando una regresaba de alguna misión, llegó otra, la otra persona que me importaba, la que también había influenciado a mi corazón en esto.-No quiero solo quedarme como estoy, quiero crecer para resguardarlos, incluso de si mismos si es necesario.- su imagen me llegó, su rostro, sus expresión, el enojo, la furia, el caos, su deseo inherente de querer destruir lo que era esta aldea. ¿Por qué? ¿Cual era la razón real de fondo? no lo sabía, no sabía si algún día lo sabría, pero definitivamente no tenía dudas de que ese camino perfectamente podía destruirlo así mismo, en tantas formas que me dolía el pecho de solo pensarlo.

Pero por lo menos si podía curarle cuando necesitara genuinamente algo más de calma en el corazón, cuando las cosas encajaran, cuando tocara entender que pasaba con el camino de ambos, entonces lo haría, lo único que debía asegurarme ahora era de sobrevivir, de crecer, de que por lo menos si ese destino llegara, estar preparada para estar ahí.

Y por eso...

-Usted fue la primera persona que me vino a la mente cuando pensé en quien acudir como maestra.-


 


oSCxC6X.png

-- Noble causa.

Mencionó de pasada y rápido cuando llegaste a mencionar la razón, no era la más común, pero estaba dentro de las tres o cuatro más usadas, y por lo menos era la que prefería por sobre otras como ser un gran médico o cosas así, que era la más normal: estatus. Al menos su respuesta se alinea al deseo de Konoha, así que ese era un punto bueno para la chica que trabajaba para ella.

Se quedó escuchando, dejándote hablar sin interrumpirte y prestándote atención. Cuando empezó a hablar sobre que deseaba proteger a personas fuera de la aldea fue que, si no fuera por su entrenamiento y control, hubiera puesto una cara de interés y confusión ¿Quiénes se encontraban fuera de la aldea? Supuso entonces que eran las que se iban de ella en misiones, pero igual le parecía extraño, los ninjas médico igual podían salir, fue ella misma y su idea a su tío lo que permitió que los ninjas médicos, si había disponibles, fueran en las misiones de forma casi obligatoria.

-- Repito, me halagas. Sin embargo, recuerda que todavía tienes una larga vida por delante, toma las cosas con calma; acelerarte no te hará llegar a ningún lado. Por lo que he visto en tus registros, eres una excelente médica con un muy buen crecimiento.

Hasta donde sabía bien podría considerarse una de las mejores si se lo proponía dentro del hospital, quiza le quedaban ciertos toques de cambio en las decisiones o conocimiento más... Terrenal, pero en su conocimiento como médica kunoichi, ya conocía y controlaba bastante bien la habilidad principal que se requería para salvar a las personas; de hecho, hasta donde recordaba la última vez que revisó a todos sus trabajadores, ella se mantenía como una gennin, a lo cual le sorprendía un poco, pero la respuesta llegó en la forma de esa actitud y toma de decisiones, algo importante para ese rango.

-- Esta aldea se fundó para brindar el tiempo de vivir a la gente, de estudiar, de aprender. Así que camina, siempre hacia adelante, pero no intentes correr cuando no hay causa, acelerarte lleva a cometer errores. Mi recomendación es que tomes lo que ya tienes, seas experta en eso, y empieces a expandir a partir de ahí.


 

KwZWknp.png

~ [ Sakura Haruno ] ~
[(Nv 14) - ❀ - (Tx04)]
[Harmony of Souls - (18 años)] [1'62 m – 56 kg]


Cuando escuché lo de noble causa mis mejillas se tiñeron un poco, pero fue cuando la Señora Tsunade continuó hablando que mis mejillas se colorearon mucho más, básicamente por la lógica de tomar todo con calma -especialmente porque casi que había llegado corriendo buscando a la mujer-, y si a eso le sumaba que ella misma por lo menos reconocía que era excelente médico...

Más evite distraerme mucho para cuando escuché lo que dijo a continuación, con una expresión que demostró que estaba pensando en sus palabras, sopesándolas, aún si quizá no mucho por el sentido que ella deseaba: ¿no intentar correr cuando no hay causa? ¿Qué tal si la había? ¿Qué tal si por quedarme estancada se me iba a escapar todo de las manos? Ese temor fue el que atacó, justo como una pequeña espina en el corazón.

¿Pero como convencer a la mujer frente mío? Y más, tomando sus propias palabras, ¿como sabría cuando se supone que ya soy experta en algo si yo misma me siento terriblemente estancada?

-Señora Tsunade, ¿como sabré cuando genuinamente soy experta en lo que ya tengo como para seguir?- tonto de decir, quizá, pero mi propia voz salió sola. -He perfeccionado lo mejor que he podido mi ninjutsu médico, intenté incluso unirlo con el uso de mi elemento, pero más allá de eso todo se ha reducido a una constante, un muro que sin ayuda no sé como le deberé librar.- una de mis manos agarró el brazo, algo incómoda, pero me obligué a mi misma a soltar eso, tratando de no desviarme a esa propia tensión, que al final sería peor. -Sé que debo caminar, pero no quiero caminar en círculos, y ahora mismo eso se siente así.-.

Un círculo constante que siempre llevaba a lo mismo, una y otra vez, sin un aparente cambio real, solo se expandía un poco, y el encuentro con ese ANBU y con el mismo Sasuke se sentía como si hubiera dado una vuelta completa sobre un camino que ya había recorrido tanto como para sentirse extraño, como si algo estuviera solo reteniéndome ahí mismo.

-Más tomando lo de caminar y no querer correr para no fallar... - agregué, para dejar dicho que estaba aún dándole vueltas a lo primero que indicó. - llegar de golpe a pedirle esto no ha de haber sido la forma más asertiva de lograrlo.- añadí, sincera, incluso ya más calmada luego de toda la carrera y soltárselo por la cara. -Pero, ¿No existe alguna forma de demostrarle que valdría la pena intentar apostar por mi?- una ínfima esperanza, un simple deseo que a mi misma me diera un norte por el cual ir moviéndome eventualmente.


 


oSCxC6X.png

-- Cuando cumplas el papel que tenemos como ninjas médicos: tener la seguridad de que, sin importar la herida, el veneno, el trauma... Podremos evitar la muerte de nuestros compañeros y amigos.

Cruzó sus manos frente a ella, mirando tus ojos mientras te decía eso en un tono bastante serio, esperando que entendieras eso: todos los médicos, incluso los que apenas van iniciando en sus carreras, eran capaces de curar a las personas, pero lo que diferenciaba uno novato, adepto y maestro es la seguridad con la que ellos podían asegurar que podían evitar la muerte, curar cualquier problema, asegurar que su presencia haga la diferencia, y no solo estén ahí para prolongar lo inevitable.

-- Formas hay, supongo. Demostrar que sería una tonta si no lo hago sería algo bueno. Más allá de mi tiempo, no puedo dejar de lado las cosas por una persona, eso sería egoísta de mi parte: ¿por qué tú, y no otros?

Lo que sabía de ella es que era excepcional, sin lugar a dudas, pero otros también habían mostrado ser más o menos excepcionales: podía usar los jutsus médicos generales y necesarios para ser una doctora en pleno derecho. Sin embargo, igual fallaba en considerar cómo curar a los demás, y su capacidad de curación seguía estando dentro de la "media", había leído los reportes de sus operaciones y días, así que sabía que luego de un día con problemas "normales" ya se podría considerar que se agotaba bastante rápido.

No, a pesar de que le gustaría ayudarla, ese mismo sentimiento se reparte en todos y cada uno de los médicos y médicas que pasaban por estos pasillos, pero no podía dejarse llevar por uno o dos; no era justo para aquellos que no ayudó, que no les prestó suficiente tiempo, y ahora yacían muertos en lugares olvidadas, al fallar alguna misión, o morir contra un enemigo que se los encontró en el campo de batalla.


 

KwZWknp.png

~ [ Sakura Haruno ] ~
[(Nv 14) - ❀ - (Tx05)]
[Harmony of Souls - (18 años)] [1'62 m – 56 kg]


Me quedé en silencio, mirando a la mujer frente a mi a sus ojos, asintiendo ligeramente para dejar en claro que había escuchado su percepción, sopesándolo en mi propia cabeza y anclándolo con fuerza ahí, si al final del día no lograba mi meta inicial de lograr la mentoría de la Kunoichi frente mío, por lo menos me quedaría con esa lección, como un mantra en el ámbito médico que me permitiera realmente reforzarme a mi misma la mejor forma de entender donde estoy y donde debo ir.

Especialmente porque incluso dentro del conocimiento que pudiera llegar a tener, la admiraba, tanto como para que hubiese sido mi primera opción (y única) cuando me decidí a buscar a alguien que pudiera guiarme mejor.

Con sus palabras dichas, que no refuté de ninguna manera y alojé en mi mente como una lección, fue que escuché lo siguiente, pensándolo, aún si podía entender la parte egoista dentro de su lógica, habían muchos médicos, muchas personas que podían ser iguales, mejores, peores, daba igual, demasiados médicos dentro del propio hospital que podrían desear lo mismo que yo, que quizá sentían que también se lo merecían, y es que en el fondo del corazón mi propio sentimiento no era tanto un "merecer", si no que el empuje se iba más hacia un "necesitar", hacia ese deseo que era el que me andaba impulsando más en las cosas.

Más, mereciera, necesitara, desear o rogara, independiente del término, la situación era aquí el resultado, lo que quería poder lograr.

Fue pues que conté mentalmente, obligándome a mi misma a calmarme, a no solo llegar y saltar tan fuerte, porque seguramente si solo hacía eso, acabaría sonando a ruego, y cuando decidí que estaba lista para hablar, lo hice.

-Lo entiendo, incluso muchos otros mejores bien pudieron pasar por aquí antes pidiéndole lo mismo.- no lo dije con enojo, fastidio o algo, más bien era solo cuando uno dice algo que considera cierto y sincero, porque así era. -pero amo a las personas y la medicina, y sé que puedo hacerle sentir que vale la pena el porque yo en vez de otros.- sentencié, con seguridad más renovada, un último intento, un solo empuje, una llama extra dentro del propio corazón.

-Hagamos una apuesta ambas, un solo intento, usted ponga la situación y las condiciones, y yo le mostraré que vale la pena y sería una tonta si no me acepta-

La miré, esperando alguna reacción que no fuera ya su agotamiento y deseo de sacarme de aquí (considerando que ya bastantes minutos ocupados le había tomado), pero esperé, repasando mentalmente que quizá estaba teniendo una mala costumbre con esto de apostar cosas, porque si lo reflexionaba más a fondo, no era la primera vez que iba y lo planteaba, precisamente con Sasuke no salió bien.

Pero una cosa era él, era esa carrera constante de querer alcanzarle, y otra aparte, paralela pero importante también, era mi propio crecimiento personal, mi propio camino dentro de lo que era mi arte; Tal vez él e Ino fueran ahora mismo el motor, pero toda la caminata era lo que debería lograr hacer yo.


 


oSCxC6X.png

Se te quedó viendo con tú discurso, así como tú deseo de una apuesta, sus ojos intentando descifrar los tuyos y los deseos que estaban dentro de tú corazón y dentro de lo que estabas pidiendo, pero no podía realmente llegar a descifrar nada -- No voy a poner en peligro a nadie por algo como esto, Sakura. -- Finalmente se negaría a lo que ella decía, sobre una situación y condiciones, más que nada porque no se le ocurría algo así, no tenía algo especifico que demostrara algo, de hecho precisamente por siquiera pensar eso dejaba claro que Sakura no estaba lista para realmente llegar a entender la actitud que un médico así como los consideraba Tsunade.

-- ¿Por qué el apuro? ¿Por que tanta obsesión? Eres joven, bastante, tienes tiempo de hacer las cosas, de crecer con tus propios triunfos y derrotas. Los únicos que conozco que desean obtener las cosas ya, al instante, son personas con un deseo importante.

Sakura tenía casi la mitad de edad que Tsunade, todavía le quedaba mucho que recorrer, que entender. Sus propios triunfos y derrotas, someterse al deseo de querer mejorar ya de golpe y al instante no lo podía entender en una persona normal, pero esa era la cosa: los que deseaban eso, los que se veían desesperados por mejorar en un absurdo corto espacio de tiempo eran porque sentían tener una obligación muy grande en hacerlo.

Y solo "ser mejor médico" o "ayudar" a la gente no llegaba a aceptarlo como deseo, porque eso no era un apuro, más cuando ella estaba rodeado de gente que la podía ayudar para salvar a la gente, tomar el relevo donde ella aún no pudiera.


 

KwZWknp.png

~ [ Sakura Haruno ] ~
[(Nv 14) - ❀ - (Tx06)]
[Harmony of Souls - (18 años)] [1'62 m – 56 kg]


Mordí mis labios, no porque quisiera detenerme de retractarme, más bien porque no pensaba en que alguien estuviera en peligro, más bien otra tipo de prueba, pero considerando las cosas -y lo que éramos- lo más lógico era pensar aquello, pero en mi propia manía de querer buscar las mejores formas, no sopesé mucho en eso hasta que fue muy tarde, y eso quedaba claro frente a mi propio rostro.

Pero finalmente eso quedó un poco de lado cuando llegó el resto, la pregunta más importante de todo, la que armaba el estatus quo del asunto, una que deliberadamente intenté falsear aún si quizá ni yo tenía la intención consiente de hacerlo.

Era infinitamente más fácil pensar en personas en general, incluso en Ino, en querer cuidarla, que bien eso podía hacerlo en una misión normal, con otras personas, quizá nunca ocurriera, tal vez estaba esa normalidad abrazable de Konoha, la misma que había mantenido durante un año, la que se había sentido bien hasta que la necesidad y realidad me volvió a dar una cachetada que removió esos cimientos que había de a poco armado, una que venía representada en un par de ojos negros.

Y dudé, si debía decirlo, si valía la pena el ser sincera, pero, ¿Qué mas podía perder de admitirlo? Dudaba que pudiera engañar a la mujer frente mío a diferencia de Izumi, y francamente, quizá solo se le hiciera tonto y terminara todo aquí, pero por lo menos habría dicho todo.

-Sasuke Uchiha-

Solté el nombre de golpe, de una sola vez, recordando incluso cuando precisamente la hice enojar por escuchar a espaldas. -¿Lo recuerda? Cuando estaba escuchando hace un año poco más- acoté, tratando de ignorar que esa vez el sensei me salvó de un regaño peor. -La única razón por la que escuché fue porque lo conozco, nos conocemos, más o menos.- un rictus se formó en mis labios, incluso llegué a sentir el corazón latirme en los oídos. -Antes de todo ese caos ya nos habíamos tratado, nuestras formas de ver las cosas chocan mucho, pero había cierto equilibrio pasivo- hasta había tenido la ilusión, por un infimo segundo, de que algo podría existir.-La realidad de todo es que tengo sentimientos hacia él-

Me removí, admitirlo en voz alta sin explotarle precisamente en la cara a Sasuke tenía cierta diferencia nada más porque bien podía implicar esto que con más razón la Señora Tsunade prefiriera que no haga tonterías.

-Con el tiempo, el sentimiento no ha cambiado, no tengo dudas de eso a pesar de que sé que para otros no tendría sentido- un suspiro salio de mis labios, de quien realmente entiende que algo es como es. -Aún quiero alcanzarlo y mostrarle que otro camino también puede ser bueno.- era la mejor forma de resumirlo, si lo pensaba. -pero sé que eso no lo podré hacer sin antes prepararme mejor, me lo encontré por accidente, la diferencia entre ambos es abismal, independiente de que él no me haya hecho sentir que estoy en peligro.- una cosa era esa, y otra todo lo que se decía de él, todos los discursos, incluso ese ANBU que poco menos que se había casi orinado encima, y no valía la pena solo intentar engañar a la mujer frente mío incluso sobre porqué tenía tan claro que aún le quería.

-Verle me ha dejando en claro que aún con todo le amo, y en el fondo del corazón, sé que aún debe haber algo de luz dentro suyo, solo hay que alcanzarlo- porque incluso aquellos rumores -ahora que tenían rostro y forma- a veces hablaban de que civiles, inocentes, escapaban de su propia destrucción, y si fuera tan despiadado, eso no debería existir (O por lo menos eso me quise decir). -pero para eso debo no solo ser capaz de proteger lo que lo rodee antes de que él mismo lo haga añicos, si no también estar a su par para lograr curar su corazón.-

Y me callé, porque no sabía que más decir, que más admitir, francamente más admisión que esta no podía tener, la parte de cuidar gente, de proteger a Ino, era sincera, en eso no tenía dudas, incluso el deseo de ser un mejor médico del que era también, pero al final del día, el primer impulso, el que me desestabilizaba y alteraba, el que me hacía reaccionar, lo que hacía que quisiera alejarme de ese mismo estatus donde yo misma me metí creyendo que estaba bien, era él, absoluta y completamente Sasuke.


 


oSCxC6X.png

Al primer momento en que llegaste a decir el nombre, las cejas de Tsunade llegaron a bajarse levemente, bien podría haber llegado a controlar eso, pero ella tampoco tenía muchos problemas en dejar claro sus emociones si era necesario. Al instante se le vino a la mente lo que conversó con Isochi hace ya casi un año, donde supuestamente, y precisamente, Sakura podría ayudar con Sasuke: al parecer, de todos los años que vivió, ella fue la única en la que Sasuke parecía estar cómodo, y la idea de precisamente usar esa conexión para alcanzar al Uchiha y a Shisui, era el deseo de muchos.

Que por más de un año no pareciera haber nada hizo que consideraran que la conexión no fuera suficiente fuerte como para importar, y todo intento de vigilancia, o similares, terminó por retirarse y volvieron a utilizar otros métodos más convencionales. Que ella ahora empezara a decir que tenía un sentimiento suficiente importante como para que esto, todo esto, fuera solo para ello... Bueno, no le causaba gracia, y más cuando soltaste como si nada que te lo habías encontrado recientemente; las cejas de Tsunade se cerraron aún más.

Y a pesar de las ganas de romper incluso el escritorio por la estupidez que estaba escuchando, se contuvo, tanto porque entendía que ella no tenía idea de mucho, a los Gennin no se le dijo nada, simplemente los mantuvieron en la oscuridad, así que le daría el beneficio, le daría eso para no solo gritarle en la cara que era la más grande estúpida de todo este hospital.

-- Sakura Haruno, considera esto una orden. Si lo vuelves a encontrar, vas a huir y dar aviso a un superior para que den caza al traidor Sasuke Uchiha. El incumplimiento de estas ordenes llevará tú expulsión y excomunicación de este hospital y de todo lo relacionado a ser una ninja médico en Konoha. ¿Quedó claro?

Se le quedaría viendo con una cara bastante pesada, aún quería gritar y golpear algo, pero también tenía que entender que ella tal vez no tenía la culpa de no entender la gravedad de las cosas, pero ella sabía suficiente como para que no debiera de haber hecho eso, y por eso es que fue mucho más directa y tajante con lo que debía de hacer -- Haz eso, y no vas a tener que preocuparte por si eres una excelente médico o no. Las personas especificas se harán cargo de la situación. -- Exhaló con fuerza luego de eso para intentar calmarse; Sakura había escuchado suficiente para saber que demonios había hecho Sasuke, como para que ahora empezara a soltar cosas como esas: si tanto se preocupaba por los demás, eso se podría arreglar haciendo que ella misma buscara y alertara a sus superiores, y lo otro...

Lo otro mejor solo se puso a ver para un lado para no molestarse más ¿Qué demonios tenía de mal en la cabeza?


 

KwZWknp.png

~ [ Sakura Haruno ] ~
[(Nv 14) - ❀ - (Tx07)]
[Harmony of Souls - (18 años)] [1'62 m – 56 kg]


Se enojó, sin duda, no necesitaba ni ser adivina como para ver el enojo, que hasta di un brinco unos momentos en mi propio lugar como una reacción instantánea, con la sensación de pesar en la boca del estómago, peor cuando la escuché a pesar de que físicamente la mujer no hizo algún ademán de romper algo, pero su voz, su actitud y lo que dijo fue suficiente como para que sintiera con ganas la presión: porque básicamente no tenía que darle muchas vueltas a lo que implicaba, o lo delataba si llegaba a encontrármelo de nuevo, o directamente asumía que como se dieran cuenta que lo cubrí, podría decirle adiós a cualquier futuro relacionado con la medicina dentro de la aldea misma.

-Entendido, Señora Tsunade-

Respondí mas pasiva, suave, casi que con resignación pero educación, para dejar en claro que escuché la instrucción, sin ese impulso al respecto, con la cabeza incluso un poco mareada, pero genuinamente, ¿Qué más podía esperar realmente? ¿Comprensión? ¿Entendimiento? No, claramente había apostado mal, o por lo menos la imagen mental que había esperado salió bastante contraria a lo que hubiese querido lograr.

Incluso con lo que dijo después fue que solo dejé de mirar mucho en su dirección, con los ojos verdes fijos en algún punto perdido de su escritorio, con la sensación de dolor en el pecho incrementándose, incomodidad, o desesperación, quizá un poco de ambas.

Medité si había algo más que pudiera mencionarle a la mujer, pero con todo lo dicho, en especial lo último, dudaba que quisiera escucharme más o que si hubo alguna puerta que medio abrí esta no se hubiera cerrado de golpe en mi cara, peor aún porque a pesar de lo simple de su orden, me dio pavor darme cuenta de que una decisión que debía ser tan fácil y simple para cualquier otro, para mi, incluso en ese escenario ficticio, era algo que sentía que no podría solo llegar a hacer de buenas a primera, a pesar de que la única afectada, la única perjudicada, sería yo.

Bien podría ser que Sasuke jamás supiera que si me encontró una vez, y luego no volvió a encontrarme fue porque preferí dejar de ser médico antes que delatarlo más.

Abrí la boca, quedándome ya sin muchas palabras. -Disculpe por hacerla perder su tiempo- sentencié al fin, bajando la cabeza unos instantes, antes de simplemente escuchar si tenía algo para decir, o incluso si era un regaño, o directamente que ya me fuera, con mi cabeza brincando entre miles de explosiones de polvo: había hecho enojar a la jefa del hospital, no necesitaba cuestionar a mas jonin de la aldea para saber que querían que caminara, sin más, no correr aún si yo quería eso, incluso si una parte de mi misma quería ser tan útil, peor, ahora mismo tenía la sentencia sobre la cabeza de delatar para que cacen a alguien a quien no quería que cazaran, porque definitivamente no deseaba eso para él.

Todo era un dolor de cabeza que me llegaría de a gratis porque todo lo demás seguiría igual.


 


oSCxC6X.png

No te dijo nada, porque no quería llegar a decir algo que no era cierto, producto del enojo que traía encima. Así que en lugar de eso se llegó a parar de su asiento y caminó hacia ti para encaminarte hacia la puerta -- Vuelve a tus rondas, o descansa si era tú día libre. -- Sin nada que decir entre las dos, al final fue la puerta la que separó a ambas, y escucharías cómo tiraría del seguro para evitar que alguien entrara sin avisar.

...


El ambiente en la habitación se llenó de una mezcla de amargura y determinación. Con pasos decididos, se dirigió hacia uno de los muebles de la oficina, buscando algo oculto en su interior. Con cuidado, sacó una bolsa y la llevó hasta el escritorio el cual limpió moviendo su brazo, tirando todo lo que tenía que tirar, y desplegando el contenido de la bolsa: una botella de sake, un portarretratos y unos dangos.

Destapando la botella de sake, bebió de un solo trago, sintiendo el fuerte licor correr por su garganta. Luego, se llevó tantos dangos como pudo a la boca, masticándolos con determinación mientras su mirada se posaba en el portarretratos sobre la mesa. En la imagen, se mostraba a un hombre de cabello largo y oscuro sosteniendo a una niña de cabello rubio. La visión de esa imagen desató un torbellino de emociones en su interior, y sus ojos se humedecieron. Conmovida, sus dedos recorrieron el rostro del hombre retratado en el vidrio frío del portarretratos. Sus palabras brotaron entre sollozos -- Eras demasiado noble para este mundo maldito, padre. -- Su mirada se mantuvo fija en la foto por unos segundos más, mientras el recuerdo de su padre inundaba su corazón. El dolor y la tristeza se entrelazaron en su voz al continuar hablando.

-- Pediste no hacerle daño, pero él rompió su parte del trato hace mucho. Me aseguraré de vengar tú muerte.

Otra vez, un largo trago de sake y más dangos, en un intento por ahogar la ira que lo consumía. Los dientes apretados y la mandíbula tensa revelaban la rabia contenida que luchaba por salir. Pero a medida que contemplaba la sonrisa en la foto, la ira se desvanecía, dando paso a una profunda tristeza. Las lágrimas comenzaron a fluir descontroladas -- Hubieras amado ver esta aldea... Ver a las pequeñas hojas crecer en paz... Una paz que el hombre que te traicionó amenaza -- El peso de la responsabilidad y la promesa de venganza cargaban sobre sus hombros, pero también la añoranza de un padre perdido y los sueños rotos de un futuro que pudo haber sido. La tristeza inundaba la habitación, y en medio de la desesperación, Tsunade volvió a obtener la fuerza para luchar por un mundo mejor, en honor a su padre y en busca de justicia.

Las lágrimas se mezclaban con el sake derramado y los dangos casi olvidados, mientras el alma atormentada se aferraba a una determinación inquebrantable. En ese momento, el fuego de la venganza se fundía con la llama de un amor perdido, impulsándola a seguir adelante sin importar los obstáculos que se interpusieran en su camino... Aún si aquello significara pisotear los sentimientos de otras personas, o la vida de aquellos que eligieron apoyar al bando equivocado, como Sakura Haruno, y Sasuke Uchiha.


[Turnos: --- ---] [IP: --- ---] [AP: Pasión + Libertad + Generosidad] [Entrenamientos: 100% Habilidad]


 

KwZWknp.png

~ [ Sakura Haruno ] ~
[(Nv 14) - ❀ - (Tx08)]
[Harmony of Souls - (18 años)] [1'62 m – 56 kg]


Sin más que decir entre ambas, fue que terminé por salir de la oficina de la jefa del hospital, escuchando el click característico de su puerta cerrándose, me quedé quizá más minutos de los debidos mirando aquello antes de yo misma despertar suficiente como para retirarme de aquí, era mi día libre después de todo, no es como si estuviera obligada a quedarme más rondas por aquí.

Pero salir del hospital, sin el mismo ánimo con el que entré, se sintió vacío, tan vació como para que me quedara otro tiempo más mirando hacia arriba el enorme edificio, repleto de gente, de ninjas, de civiles, heridos y personas sanándose.

Me habría quedado anclada ahí tiempo suficiente como para que las nubes avanzaran sin yo reparar mucho en todo, pero al final la visión de la enorme estructura me terminó por abrumar, haciendo que a mi misma me llegaran a dar nauseas y dolor de estómago. ¿Enserio estaba tan mal? ¿Enserio era un error tan grande? ¿De verdad podía atribuir todo a que solo era tonta? me obligué a mi misma a respirar un poco más con tal de calmarme y darme un respiro, caminando con toda la intención de recorrer la aldea para que la misma brisa de ese movimiento ayudara a disminuir el malestar general que sentía solo por los propios sentimientos que me comían la cabeza.

Pero esas mismas pisadas fueron las que hicieron que antes de darme cuenta mis propios pies me llevaran de vuelta a un punto en el mapa que, si bien llevaba un tiempo sin pisar al ir a entrenar a lugares más cercanos, recordé bien solamente porque fue el mismo claro donde alguna vez me di cuenta de lo que sentía, donde básicamente dije lo que sentía, el mismo punto perdido rodeado de árboles y con estrellas sobre la cabeza, casí que literalmente, ¿cuando es que se había hecho de noche si quiera?

Arrastré los pies, tirándome al pasto al fin, sentándome de tal forma en que mis propios brazos rodearon mis piernas mientras mi mentón se apoyaba sobre mis rodillas, sopesando de nuevo lo discutido con la mujer, mis intentos de pedir su mentoría, en choque con la naturaleza de que debía tomarme el tiempo, de que debía ir con aciertos y errores, de que aún era joven y me quedaba mucho tiempo por esperar, una lentitud abrumadora que por un año había aceptado porque no había mucho más, un año donde creí que había crecido, pero en realidad no fue así.

¿Se suponía que debía seguir así siempre? ¿Que debía solo sentarme como genin en el hospital dejando que cada día pasara? La sensación de desazón me tocó el corazón, con el ardor en el estómago de que eso no estaba bien, de que debía avanzar más rápido de lo que podía, pero al final del día estaba aquí, atrapada, con la sensación de una jaulda de cristal rodeada de confort, un confort al cual quizá si nunca le hubiera conocido, en primer lugar no me golpearía con tanta fuerza, después de todo, ¿No había yo querido ser médico solo porque se me daba bien y con eso podía ayudar?

Aquel último pensamiento fue el que me hizo llevar las manos al nudo que sostenía mi bandana como un cintillo, jalándole de tal forma en que lo quité, soltandome el cabello, y sujetando la bandana con ambas palmas, estirándola para verle frente a mi, con el ligero reflejo de las estrellas brillando sobre la superficie de la placa metálica.

Y cuando la imagen de Sasuke me golpeó la mente, junto a la orden de Tsunade, fue que apreté un poco más la placa entre mis dedos, notando entre la visión borrosa las gotitas que se resbalaban ahora por la misma, porque era tonto, era un sin sentido, era definitivamente condenarme a mi misma, era desvalorizar un esfuerzo de mucho tiempo atrás, era, sin lugar a dudas una tontería a luces de cualquier otra persona que no fuera yo misma.

Porque no podía ignorarlo, no podía dudarlo, porque la respuesta la susurró mi corazón cuando volvió a repetir el escenario ficticio que la mujer de cabellos rubios me planteo, cuando la lógica del respeto de las órdenes chocaba contra aquel sentimiento.

Si le volvía a ver.... seguramente no sería capaz de avisar que le dieran caza.

Y notar eso fue tan doloroso que no pude más que apretar la bandana mientras escondía la cara entre mis piernas, hipando bajito, con desesperación, con tristeza y, con esa poderosa sensación en el fondo del corazón de que me empujaba un sentimiento al que solo yo misma le estaba dando atribuciones que no deberían existe, la fuerza de algo que me hacía comprender que en verdad detestaba la lógica de tomárselo con calma que la aldea usaba, con mi corazón afirmándose mucho más fuerte a algo que nunca iba a alcanzar a su objetivo.

Algo debía estar muy mal en mi.

❀ Sasuke Uchiha (By Your Side) [Tier I < Tier II] ❀​


 
Atrás
Arriba Pie