- Registrado
- 17 May 2024
- Mensajes
- 201
- Puntos de reacción
- 11
Se va desbloqueando ranuras por cada [True Ending] conseguido en un evento.
Dependiendo del rango del evento, depende del poder de la ranura
Primer Parrafo: Resumen
Segundo Parrafo: Beneficios esperados
Tercer Parrafo: Dificultades esperadas
• [Lvl. Easy] Son destinos de bajo riesgo y progresión estable. Ofrecen recompensas limitadas, pero también presentan amenazas manejables, permitiendo una experiencia relativamente segura mientras no interfieras con destinos de mayor nivel. Si lo haces, existe la posibilidad de que tu destino evolucione, volviéndose más ambicioso… pero también más peligroso. Estos destinos son comunes en el mundo, por lo que alcanzar reconocimiento o fama resulta difícil y poco frecuente.
• [Lvl. Medium] Destinos de equilibrio entre riesgo y recompensa. Las adversidades comienzan a ser significativas, requiriendo preparación, estrategia y constancia para superarlas. A cambio, las recompensas son más notorias: habilidades útiles, objetos de mayor valor y oportunidades de destacar. La fama es posible, pero deberá ganarse a través de logros reales. Interferir con destinos superiores puede acelerar tu crecimiento, pero también exponerte a amenazas para las que podrías no estar preparado.
• [Lvl. Hard] Destinos de alta exigencia, donde el peligro es constante y las pruebas son severas. Los enemigos serán más poderosos, inteligentes y únicos, obligando al jugador a adaptarse o caer. Las recompensas son igualmente altas: poder significativo, habilidades raras y oportunidades de dejar huella en el mundo. La fama aquí no es opcional, es una consecuencia natural. Sin embargo, cada paso atrae mayor atención… y con ella, mayores amenazas.
• [Lvl. Nightmare] Destinos extremos, reservados para aquellos que buscan trascender o perecer en el intento. El mundo mismo parece resistirse a tu existencia: enemigos excepcionales, eventos catastróficos y desafíos constantes que ponen en duda tu derecho a continuar. Las recompensas son únicas y descomunales, capaces de redefinir al personaje por completo. La fama es inevitable, pero también lo es el peligro. Elegir este destino es aceptar que no hay seguridad, solo grandeza… o destrucción absoluta.
the King of Heroes
[Destiny] the King of Heroes (Nightmare)
Este destino no se hereda ni se concede: se impone. El King of Heroes es aquel cuya existencia misma exige reconocimiento, no como gobernante entre otros, sino como el punto central sobre el cual el mundo debería girar. No busca aprobación, pues la considera innecesaria; no teme oposición, pues la entiende como algo natural frente a la grandeza. Donde otros ven reinos, él ve posesiones; donde otros ven pueblos, él ve responsabilidad o dominio. Su filosofía no es de humildad, sino de certeza absoluta: si el mundo ha de ser guiado, debe ser por quien tenga la voluntad más fuerte para hacerlo. Sin embargo, este camino no es uno de simple ascenso. El mundo resiste. La realidad misma parece tensarse ante su presencia, como si probara constantemente si su existencia es digna de sostener el peso de una corona que no admite debilidad.
Los beneficios de este destino reflejan esa naturaleza dominante. El portador desarrolla una autoridad innata, una presencia que impone respeto, temor o devoción sin necesidad de proclamarse. Su carisma trasciende lo social y se convierte en influencia tangible: puede liderar ejércitos con eficacia, consolidar reinos, mantener la lealtad de aliados y doblegar voluntades con palabras o acciones. Sus capacidades personales también se ven amplificadas, destacando de forma natural por encima de otros en combate, estrategia o liderazgo. Además, el mundo comienza a responder a su figura: oportunidades de poder, reliquias, seguidores y recursos tienden a alinearse con su camino, como si la realidad reconociera, aunque sea de forma imperfecta, su derecho a gobernar. No es solo un rey en formación, es un héroe destinado a sobresalir incluso entre los más grandes.
Pero este destino exige una prueba constante, y su dificultad es absoluta. Las decisiones que enfrentará no serán menores: deberá elegir entre vidas, ciudades, naciones e incluso el rumbo de civilizaciones enteras. No siempre habrá una opción correcta, solo consecuencias inevitables. Cada error será magnificado, cada duda será castigada. Atraerá enemigos excepcionales —líderes, campeones y portadores de otros destinos— que buscarán destruirlo, detener su ascenso o reclamar ese poder para sí mismos. El mundo no tolera fácilmente a quien pretende dominarlo. Elegir este camino es aceptar que cada paso será observado, cada acción juzgada y cada victoria cuestionada. Solo aquel cuya voluntad no se quiebre ante la presión de gobernar lo imposible podrá sostener este destino… los demás serán consumidos por él.
Los beneficios de este destino reflejan esa naturaleza dominante. El portador desarrolla una autoridad innata, una presencia que impone respeto, temor o devoción sin necesidad de proclamarse. Su carisma trasciende lo social y se convierte en influencia tangible: puede liderar ejércitos con eficacia, consolidar reinos, mantener la lealtad de aliados y doblegar voluntades con palabras o acciones. Sus capacidades personales también se ven amplificadas, destacando de forma natural por encima de otros en combate, estrategia o liderazgo. Además, el mundo comienza a responder a su figura: oportunidades de poder, reliquias, seguidores y recursos tienden a alinearse con su camino, como si la realidad reconociera, aunque sea de forma imperfecta, su derecho a gobernar. No es solo un rey en formación, es un héroe destinado a sobresalir incluso entre los más grandes.
Pero este destino exige una prueba constante, y su dificultad es absoluta. Las decisiones que enfrentará no serán menores: deberá elegir entre vidas, ciudades, naciones e incluso el rumbo de civilizaciones enteras. No siempre habrá una opción correcta, solo consecuencias inevitables. Cada error será magnificado, cada duda será castigada. Atraerá enemigos excepcionales —líderes, campeones y portadores de otros destinos— que buscarán destruirlo, detener su ascenso o reclamar ese poder para sí mismos. El mundo no tolera fácilmente a quien pretende dominarlo. Elegir este camino es aceptar que cada paso será observado, cada acción juzgada y cada victoria cuestionada. Solo aquel cuya voluntad no se quiebre ante la presión de gobernar lo imposible podrá sostener este destino… los demás serán consumidos por él.
Habilidades Relacionadas
•
•
•
•
•
•
•
the Seeker of the Dark Crown
[Destiny] the Seeker of the Dark Crown (Nightmare)
Este destino pertenece a quienes no se conforman con la fuerza común, ni con la magia permitida, ni con los caminos seguros que las naciones, templos y sabios han dejado abiertos para los mortales. El Seeker of the Dark Crown busca el origen del poder absoluto allí donde otros solo ven advertencias: reliquias malditas, dioses oscuros, monstruos sellados, armas que arruinaron reinos, nombres borrados de la historia y conocimientos que fueron enterrados no por olvido, sino por misericordia. No se trata de simple erudición ni de curiosidad académica; este destino no pertenece al estudioso que desea comprender, sino al alma implacable que desea alcanzar, reclamar, dominar, destruir o transformar aquello que todos temen tocar. Puede ser un héroe que busca sellar la oscuridad para siempre, un neutral guiado por deseo, ambición o necesidad, o un villano que pretende usar ese poder como suyo. Pero en todos los casos, el final del camino es el mismo: descender hasta las raíces más negras del mundo y enfrentarse a la pregunta que separa a los grandes de los condenados: ¿puedes tocar la oscuridad sin convertirte en su instrumento?
Los beneficios esperados de este destino son vastos, peligrosos y profundamente únicos. El portador puede obtener acceso a fuentes de poder que normalmente permanecerían fuera del alcance de otros personajes: objetos malditos, fragmentos de entidades antiguas, técnicas prohibidas, pactos con fuerzas oscuras, bendiciones corrompidas, armas selladas, grimorios perdidos o restos de divinidades caídas. Estas recompensas no siempre serán limpias ni seguras, pero sí significativas: habilidades que amplifican el poder bruto, resistencias contra corrupción, oscuridad, miedo o maldiciones, capacidad para detectar o interpretar energías prohibidas, dominio parcial sobre fuerzas sombrías y herramientas capaces de enfrentar monstruos o entidades que otros ni siquiera podrían mirar sin quebrarse. Dependiendo del camino elegido, este destino puede permitir comandar la oscuridad, purificarla, destruirla, sellarla o convertirla en un arma propia. También puede otorgar ventajas narrativas importantes: acceso a lugares olvidados, conocimiento de secretos antiguos, contacto con cultos, guardianes, bestias selladas o reliquias que poseen voluntad. Quien avance por este destino no solo gana poder; gana la posibilidad de tocar aquello que fue negado al resto del mundo.
Las dificultades comienzan como advertencias pequeñas: sueños oscuros, símbolos que aparecen donde no deberían, rumores de objetos perdidos, cultos menores, cazadores de reliquias, criaturas corrompidas o guardianes que ponen a prueba la intención del portador. Pero al tratarse de un destino Nightmare, cada paso más profundo aumenta la escala del peligro. Pronto aparecerán héroes que intentarán impedir que ese poder sea encontrado, órdenes antiguas dedicadas a mantenerlo sellado, villanos que desean reclamarlo primero, entidades ya corrompidas por su influencia y monstruos nacidos de la misma oscuridad que el jugador busca comprender. Las decisiones también crecerán en peso: destruir una reliquia o usarla para salvar una ciudad; liberar una criatura para derrotar a un mal mayor; permitir que una maldición consuma a unos pocos para proteger a muchos; ocultar un conocimiento prohibido o entregarlo a quienes podrían abusar de él. Si el portador se detiene temprano, puede contentarse con el primer escalón y conservar una vida todavía reconocible. Pero si continúa hasta el final, su búsqueda puede alterar reinos, despertar dioses oscuros, quebrar civilizaciones o arrastrar al mundo entero hacia una guerra por aquello que jamás debió ser reclamado. En este destino, la recompensa siempre existe… pero cada poder obtenido deja una sombra detrás.
Los beneficios esperados de este destino son vastos, peligrosos y profundamente únicos. El portador puede obtener acceso a fuentes de poder que normalmente permanecerían fuera del alcance de otros personajes: objetos malditos, fragmentos de entidades antiguas, técnicas prohibidas, pactos con fuerzas oscuras, bendiciones corrompidas, armas selladas, grimorios perdidos o restos de divinidades caídas. Estas recompensas no siempre serán limpias ni seguras, pero sí significativas: habilidades que amplifican el poder bruto, resistencias contra corrupción, oscuridad, miedo o maldiciones, capacidad para detectar o interpretar energías prohibidas, dominio parcial sobre fuerzas sombrías y herramientas capaces de enfrentar monstruos o entidades que otros ni siquiera podrían mirar sin quebrarse. Dependiendo del camino elegido, este destino puede permitir comandar la oscuridad, purificarla, destruirla, sellarla o convertirla en un arma propia. También puede otorgar ventajas narrativas importantes: acceso a lugares olvidados, conocimiento de secretos antiguos, contacto con cultos, guardianes, bestias selladas o reliquias que poseen voluntad. Quien avance por este destino no solo gana poder; gana la posibilidad de tocar aquello que fue negado al resto del mundo.
Las dificultades comienzan como advertencias pequeñas: sueños oscuros, símbolos que aparecen donde no deberían, rumores de objetos perdidos, cultos menores, cazadores de reliquias, criaturas corrompidas o guardianes que ponen a prueba la intención del portador. Pero al tratarse de un destino Nightmare, cada paso más profundo aumenta la escala del peligro. Pronto aparecerán héroes que intentarán impedir que ese poder sea encontrado, órdenes antiguas dedicadas a mantenerlo sellado, villanos que desean reclamarlo primero, entidades ya corrompidas por su influencia y monstruos nacidos de la misma oscuridad que el jugador busca comprender. Las decisiones también crecerán en peso: destruir una reliquia o usarla para salvar una ciudad; liberar una criatura para derrotar a un mal mayor; permitir que una maldición consuma a unos pocos para proteger a muchos; ocultar un conocimiento prohibido o entregarlo a quienes podrían abusar de él. Si el portador se detiene temprano, puede contentarse con el primer escalón y conservar una vida todavía reconocible. Pero si continúa hasta el final, su búsqueda puede alterar reinos, despertar dioses oscuros, quebrar civilizaciones o arrastrar al mundo entero hacia una guerra por aquello que jamás debió ser reclamado. En este destino, la recompensa siempre existe… pero cada poder obtenido deja una sombra detrás.
Habilidades Relacionadas
•
•
•
•
•
•
•
the Witness of the World
[Destiny] the Witness of the World (Nightmare)
Este destino pertenece a quienes no buscan coronas, tesoros ni dominio, sino algo más peligroso: la verdad. the Witness of the World camina por Aetherion no para conquistarla, sino para comprenderla; no para ser servido por el mundo, sino para arrancarle sus máscaras una por una. Allí donde otros ven ruinas, él escucha preguntas; donde otros aceptan leyendas, él percibe grietas; donde otros apartan la mirada por miedo, él avanza. Este destino puede comenzar de forma humilde, con pequeñas respuestas sobre una persona, una ciudad, una traición o una magia olvidada. Pero si el portador continúa descendiendo por ese camino, la verdad dejará de ser un simple hallazgo y se convertirá en una fuerza capaz de cambiarlo todo. El final de este destino no es saber más que otros, sino alcanzar aquello que yace bajo la historia, bajo los dioses, bajo las naciones y bajo las mentiras que sostienen al mundo. Y entonces deberá decidir si la verdad debe ser revelada, protegida… o enterrada de nuevo.
Los beneficios de este destino están ligados a la percepción, la investigación, la intuición y la revelación. El portador puede desarrollar habilidades que le permitan notar detalles que otros ignoran, detectar contradicciones en relatos, leer rastros ocultos, reconocer símbolos antiguos, interpretar ruinas, percibir emociones veladas o sentir cuando una presencia, memoria o lugar guarda una verdad enterrada. Con el tiempo, sus dones pueden volverse más profundos: visiones fragmentadas del pasado, sueños proféticos, afinidad con archivos prohibidos, comprensión acelerada de lenguas perdidas, resistencia contra ilusiones, engaños y manipulaciones mentales, o incluso la capacidad de encontrar caminos hacia lugares que no desean ser encontrados. Este destino no necesariamente entrega poder bruto, aunque puede conducir hacia él; su verdadera recompensa es el acceso. Acceso a secretos, nombres, rutas, reliquias, pactos, historias borradas y piezas ocultas del tablero mundial. Quien sigue este camino puede convertirse en guía, juez, profeta, custodio, espía, cronista o destructor de mentiras. Su fuerza no está en poseerlo todo, sino en saber dónde está cada cosa, quién la oculta, por qué fue sepultada y qué precio tendría revelarla.
Las dificultades comienzan con obstáculos simples: documentos falsos, testigos que mienten, puertas cerradas, rutas perdidas, espíritus menores que protegen memorias antiguas o personas comunes que prefieren vivir dentro de una mentira cómoda. Sin embargo, al tratarse de un destino Nightmare, cada verdad importante atraerá guardianes más severos. El portador podrá enfrentarse a nobles que construyeron su poder sobre secretos, órdenes religiosas que custodian dogmas frágiles, asesinos enviados para silenciarlo, monstruos atados a ruinas antiguas, héroes que creen que ciertas verdades destruirían más de lo que salvarían, villanos que desean usar ese conocimiento para dominar, y entidades divinas o primordiales que no toleran ser comprendidas por mortales. Sus decisiones serán tan peligrosas como sus enemigos: revelar una verdad podría liberar a un pueblo… o provocar una guerra; exponer a un falso santo podría salvar el futuro… o destruir la fe que mantenía unida a una nación; descubrir el origen real de Aetherion podría romper cadenas antiguas… o despertar aquello que esas cadenas mantenían dormido. Si el portador se detiene temprano, puede vivir como investigador, viajero o revelador de pequeñas verdades. Pero si sigue hasta el fondo, su búsqueda puede alterar imperios, desafiar dioses, desmentir la historia conocida y obligar al mundo entero a mirar aquello que jamás quiso recordar.
Los beneficios de este destino están ligados a la percepción, la investigación, la intuición y la revelación. El portador puede desarrollar habilidades que le permitan notar detalles que otros ignoran, detectar contradicciones en relatos, leer rastros ocultos, reconocer símbolos antiguos, interpretar ruinas, percibir emociones veladas o sentir cuando una presencia, memoria o lugar guarda una verdad enterrada. Con el tiempo, sus dones pueden volverse más profundos: visiones fragmentadas del pasado, sueños proféticos, afinidad con archivos prohibidos, comprensión acelerada de lenguas perdidas, resistencia contra ilusiones, engaños y manipulaciones mentales, o incluso la capacidad de encontrar caminos hacia lugares que no desean ser encontrados. Este destino no necesariamente entrega poder bruto, aunque puede conducir hacia él; su verdadera recompensa es el acceso. Acceso a secretos, nombres, rutas, reliquias, pactos, historias borradas y piezas ocultas del tablero mundial. Quien sigue este camino puede convertirse en guía, juez, profeta, custodio, espía, cronista o destructor de mentiras. Su fuerza no está en poseerlo todo, sino en saber dónde está cada cosa, quién la oculta, por qué fue sepultada y qué precio tendría revelarla.
Las dificultades comienzan con obstáculos simples: documentos falsos, testigos que mienten, puertas cerradas, rutas perdidas, espíritus menores que protegen memorias antiguas o personas comunes que prefieren vivir dentro de una mentira cómoda. Sin embargo, al tratarse de un destino Nightmare, cada verdad importante atraerá guardianes más severos. El portador podrá enfrentarse a nobles que construyeron su poder sobre secretos, órdenes religiosas que custodian dogmas frágiles, asesinos enviados para silenciarlo, monstruos atados a ruinas antiguas, héroes que creen que ciertas verdades destruirían más de lo que salvarían, villanos que desean usar ese conocimiento para dominar, y entidades divinas o primordiales que no toleran ser comprendidas por mortales. Sus decisiones serán tan peligrosas como sus enemigos: revelar una verdad podría liberar a un pueblo… o provocar una guerra; exponer a un falso santo podría salvar el futuro… o destruir la fe que mantenía unida a una nación; descubrir el origen real de Aetherion podría romper cadenas antiguas… o despertar aquello que esas cadenas mantenían dormido. Si el portador se detiene temprano, puede vivir como investigador, viajero o revelador de pequeñas verdades. Pero si sigue hasta el fondo, su búsqueda puede alterar imperios, desafiar dioses, desmentir la historia conocida y obligar al mundo entero a mirar aquello que jamás quiso recordar.
Habilidades Relacionadas
•
•
•
•
•
•
•
Última edición:
